KIRCHNER QUIERE EVITAR LA FUGA DE DIRIGENTES HACIA LAVAGNA
La Casa Rosada comenzó a tomar recaudos para neutralizar posibles alianzas de Roberto Lavagna en el PJ y la UCR para las elecciones presidenciales de 2007: el presidente Néstor Kirchner instruyó a los suyos para que contengan a potenciales díscolos en el justicialismo de Santa Fe y Córdoba, entre otros distritos donde se disputan caudillos.
“Hay preocupación porque la salida al ruedo de Lavagna creó incógnitas sobre lo que puedan hacer Marín, De la Sota, Reutemann o Romero”, dijo a LA NACION un funcionario del primer piso de la Casa Rosada.
Kirchner y su ex ministro de Economía, ahora convertido en potencial candidato a presidente, se disputan gobernadores, intendentes y caudillos territoriales en todo el país.
De todas maneras, los kirchneristas confían en que Kirchner ganará los comicios en la primera vuelta. Y en que no habrá grandes deserciones: los fondos de la Nación condicionan a varios jefes provinciales y comunales.
Pero hay tela para cortar. El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, y el senador por Santa Fe Carlos Reutemann son hoy aliados del Presidente, pero en Balcarce 50 desconfían del camino que puedan tomar.
Por ello, la semana última, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, recibió al intendente de Córdoba, Luis Juez, a quien invitó a la concertación kirchnerista. Fue una señal a De la Sota. Y también a Juez, que está siendo tentado por el ex diputado cordobés Humberto Roggero para que apoye a Lavagna.
“Un sector del delasotismo podría jugar para Lavagna. Queremos evitarlo. El PJ cordobés está fragmentado”, agregó una alta fuente oficial. Hay allí dos candidatos a gobernador: Juan Schiaretti y Roberto Urquía. Creen que finalmente Urquía sería afín al ex ministro.
El caso Reutemann
En Santa Fe, el senador Carlos Reutemann es aliado de Kirchner. Pero dio señales de malestar. Tuvo un entredicho con Alberto Fernández, jefe del Gabinete, cuando se difundió en algunos medios que había claudicado ante la Casa Rosada tras la expulsión de María del Carmen Alarcón como presidenta de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados.
En esa reunión, Reutemann le manifestó a Kirchner que no quería ser candidato a gobernador de Santa Fe, pese al aval del Gobierno. No obstante, la Casa Rosada comenzó medirlo en las encuestas para tentarlo.
“Lavagna buscará apoyos en la centroderecha del peronismo. Reutemann es impredecible y puede irse con él. Y Kirchner pidió que levantemos la figura de Agustín Rossi”, señalan en Balcarce 50. Kirchner llevará hoy a España al jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria. Todo un gesto.
En este contexto, el grupo El General, conformado por los diputados Jorge Sarghini, Eduardo Camaño, Francisco de Narváez y Juan José Alvarez, comenzó a buscar aliados del PJ en todas las provincias.
Ellos y otros dirigentes peronistas cercanos, como Miguel Angel Toma y Ramón Puerta, de fuertes lazos en el partido, comenzaron desde antes de la irrupción de Lavagna a sondear a peronistas del interior para una coalición justicialista no kirchnerista. La salida al ruedo del ex ministro potenció las conversaciones.
Así fue como en el PJ santafecino, además, se aguarda otra decisión: la del diputado Oscar Lamberto, que al igual que Roggero tiene una vieja amistad con Toma y con los miembros de El General.
En el Gobierno estiman que también otros caudillos del peronismo “de derecha” terminarán tarde o temprano en los brazos de Lavagna: hablan de Rubén Marín, caudillo de La Pampa y posible candidato a suceder a Carlos Verna, y de Juan Carlos Romero, gobernador de Salta. La versión coincide con la que dan los lavagnistas.
Un capítulo aparte es la provincia de Buenos Aires. En Balcarce 50 recelan de algunos intendentes del PJ “de centroderecha” que quieren pasarse de bando. En el grupo El General entrevén que hay jefes comunales que se sienten desatendidos por Kirchner tras jugarse por él en las últimas elecciones.
La Capital Federal tiene sus complejidades. Para enfrentar a Daniel Scioli, hoy candidato a jefe de gobierno impulsado por Alberto Fernández, algunos lavagnistas miran a Jorge Telerman. Otros quieren dialogar con Mauricio Macri, de Pro, para que no compita por la presidencia y sí por el distrito.
En el interior, emisarios de Lavagna buscan tentar a otros dirigentes de peso: Eduardo Arnold, de Santa Cruz; Vicente Joga, de Formosa; César Mac Karthy, de Chubut; Carlos Soria, de Río Negro; Héctor Maya, de Entre Ríos; Roberto Basualdo, de San Juan, y Puerta, en Misiones. Comenzará allí la pulseada.
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