"KIRCHNER QUIERE LA SUMA DEL PODER POLÍTICO
“Estamos en un país donde el Partido Justicialista pretende hegemonizar todo, ser oficialismo y oposición a la vez, con un presidente que quiere la suma del poder público”, advirtió el senador nacional por Santa Fe, Rubén Giustiniani.
A pocas horas de sancionarse el presupuesto 2005 en el Senado, el representante por la minoría de la provincia pasó por Santa Fe donde explicó las razones por las cuales votará en contra la llamada ley de leyes. “Con la delegación de facultades al Ejecutivo, este gobierno tira por la ventana los avances institucionales logrados con la renovación de la Corte y con la nulidad de las leyes de impunidad. El presupuesto con los superpoderes más la emergencia económica significa una gigantesca concentración de poder en manos de Kirchner”.
Aclara además que el presupuesto “en sus trazos sustanciales determina una continuidad del ajuste de la economía. El monto que más crece es para el pago de la deuda externa. Desde el punto de vista social sigue por debajo de las necesidades urgentes de la población en materia de educación y de salud. No hay una previsión de aumento de salarios y ante una pauta de inflación de 8 puntos, el presupuesto determina que la variable de ajuste serán los trabajadores de ingresos fijos, los jubilados, pensionados y desocupados”.
Cuando se le recuerda que el gobierno provincial logró respaldo para obras de infraestructura aclara que “la delegación de facultades del jefe de Gabinete concreta en la práctica un dibujo del presupuesto”.
Especifica que el artículo 11 determina la delegación de facultades y hace que el propio ministro de Infraestructura pueda reasignar partidas. “En la práctica implica que sea factible que el ministro tome 10 millones de pesos para obras en Santa Fe y los derive a Tucumán. Es grave esta discrecionalidad, especialmente, en un año electoral”.
Congreso con mayoría justicialista, superpoderes y emergencia económica le hacen decir a Giustiniani que “nunca antes un presidente concentró tantas facultades para el manejo de la deuda externa que es una atribución constitucional del Congreso”.
Advierte, además, sobre el manejo discrecional del superávit fiscal. “Se plantea una pauta de crecimiento para el 2005 del 4% cuando todos los analistas la sitúan en el 7%. Esto significará una recaudación mayor y disponer de fondos para pagar la deuda y no abrir un debate nacional para recomponer salarios y jubilaciones que han sido los más castigados del proceso de pesificación y devaluación. En lo institucional, la delegación de poderes es una degradación de calidad y desde lo económico social es una continuidad del modelo”.
Frente progresista
Giustiniani es el titular del comité nacional del Partido Socialista y hacia el 2005 la fuerza plantea la convocatoria a un frente amplio de base progresista. “Sobre esa base, cada distrito buscará los acuerdos sin cerrarle la puerta a nadie”. Prefiere no abrir especulaciones sobre Santa Fe y define como “cena en homenaje a Alicia Moreau de Justo y a Florentina Gómez Miranda y punto”, su presencia el viernes junto a Raúl Alfonsín en Capital Federal.
Insta a “no poner el carro delante de los caballos. Hay que empezar a discutir entendimientos programáticos y sobre esa base hay que confluir en un frente. El socialismo no será quien cierre puertas sino quien plantee una coincidencia programática”.
Reconoce que Hermes Binner planteó su aspiración a ser candidato a diputado nacional y entiende que el socialismo lo apoyará. “En lo personal, creo es una buena candidatura. Es positivo que Binner haya aceptado ser candidato”.
Sobre el final no ahorró críticas a la transversalidad. Recuerda que a principios de año el socialismo la rechazó “porque desconoce el rol de los partidos políticos y se transforma es una estrategia de construcción hegemónica del gobierno”.
Las claves
La prórroga habilita al gobierno nacional a renegociar todos los contratos de servicios públicos, encarar una profunda reforma del sistema financiero y cambiario, y a postergar la doble indemnización para casos de despidos de empleados que fueron contratados antes de la caída de la Convertibilidad.
El oficialismo argumenta que, sin la ley, el gobierno nacional carecería de herramientas legales para frenar una suba de tarifas de los servicios públicos, ya que los contratos se retrotraerían a los tiempos previos a la caída de la Convertibilidad.
Los partidos que rechazan el proyecto, como la UCR, el ARI, el socialismo, el Interbloque Federal, critican esencialmente el vacío de poder que sufre el Parlamento y su concentración en manos del Poder Ejecutivo.
El diálogo institucional
El senador socialista define como positivo su diálogo en temas institucionales con sus pares justicialistas Carlos Reutemann y Roxana Latorre e incluso con el gobernador Jorge Obeid.
“Hay temas de la provincia que no sólo los tres senadores sino todos los legisladores debemos tener en una agenda común y tirar juntos para el mismo lado. Esto hay que ampliarlo a Córdoba y Entre Ríos en el marco de la Región Centro. Le hace bien al país que existan regiones que contrapesen el fuerte peso político de la provincia de Buenos Aires y de Capital Federal porque sabemos que Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires”.
En números
El presupuesto 2005 contempla una pauta general de gastos de 77.453 millones de pesos y delega al jefe de Gabinete facultades para reformular el destino de las partidas.
Además, el proyecto prevé un crecimiento de la economía del 4 por ciento; un superávit del 3,9 por ciento; una inflación estimada entre 7,5 al 10 por ciento; y un dólar en 3 pesos. También ratifica el decreto 214 de pesificación monetaria.
Lo que se aprueba hoy
El peronismo iba a lograr hoy la aprobación parlamentaria de dos iniciativas clave para el poder central, con el doble objetivo de realizar un gesto de apoyo político a la administración de Néstor Kirchner y cerrar un duro debate con la oposición y algunos sectores del oficialismo sobre la delegación de facultades legislativas al Ejecutivo.
El debate tiene como escenario a ambas Cámaras del Congreso. El Senado trata el proyecto de Presupuesto 2005 -la iniciativa incluye la cesión de superpoderes a la Jefatura de Gabinete- mientras que Diputados discute la prórroga de la ley de Emergencia Económica.
El gobierno, según confiaron ayer fuentes parlamentarias del PJ, aspiraba a conseguir la aprobación de ambas iniciativas como una señal de acumulación de poder, después de las complicaciones que debió enfrentar en los últimos días en el proceso de reestructuración de la deuda.
En la Cámara Alta, el oficialismo supone, apoyado en su condición de amplia mayoría, que protagonizará un trámite sin sobresaltos. El rechazo al proyecto logrará reunir, como sucedió en Diputados, al radicalismo -la primera minoría tampoco contribuirá a la formación del quórum-, el socialismo y fuerzas provinciales.
En la Cámara de Diputados, en tanto, el PJ buscaba -con el respaldo de aliados transversales, frepasistas y de fuerzas provinciales- aprobar la prórroga de la Emergencia Económica hasta diciembre de 2005. Esa iniciativa contempla también la delegación de facultades parlamentarias al Ejecutivo.
El proyecto también es rechazado por la oposición que, como sucedió con los superpoderes incluidos en el presupuesto 2005, advirtió que forma parte de una estrategia del gobierno para sumar poder político y avanzar sobre facultades propias del Congreso.
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