KIRCHNER RECIBIÓ A DE LA SOTA
No era el mejor momento para una reunión entre el presidente Kirchner y el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, pero así quedó planteado en la agenda. Estuvieron juntos en la Casa Rosada, esta mañana, con el eco reciente del cruce de críticas que el mandatario provincial viene sosteniendo con referentes K de la provincia.
El encuentro se desarrolló durante cerca de una hora en el despacho presidencial, con la asistencia de la ministra de Economía, Felisa Miceli, y el ministro de Finanzas de Córdoba, Angel Electtore. Durante la reunión se firmó un convenio para préstamos destinados al desarrollo de infraestructura para la provincia de Córdoba.
Ya hace unos días Kirchner y De la Sota habían compartido con frialdad mutua un acto en la Casa de Gobierno y las posiciones parecen cada vez más distantes. El mandatario provincial criticó durante el fin de semana al Presidente por su “doctrina de pensamiento único” y recibió una andanada de respuestas del oficialismo, a la que esta mañana se sumó su némesis en la provincia, el intendente Luis Juez.
Juez consideró que De la Sota “parece Drácula hablando de la leche en polvo”. Para el intendente de la capital provincial, el gobernador cordobés tiene “un doble discurso” y es “un intolerante y recalcitrante menemista que llevó la muerte de las ideologías a Córdoba”.
El jefe comunal, que se mostró seguro de ganar la gobernación el año próximo sin “colgarse del cogote del Presidente”, replicó por radio Continental conceptos de De la Sota, quien dijo ayer que “odia” a quienes quieren imponer “el pensamiento único”, en alusión al presidente Néstor Kirchner.
Ya ayer había salido a responderle a De la Sota el titular del Correo, Eduardo Di Cola, otro de los kirchneristas que juega su propia carrera en Córdoba: “El gobernador no tolera un modelo distinto al que él lleva en Córdoba, ligado al pasado”, afirmó.
Con el recrudecimiento de los recelos entre ambos sectores, el que queda peor parado es el vicegobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, que aspira a suceder a De la Sota el año próximo. En las últimas horas intentó sostenerse dentro del espacio presidencial: dijo que es “parte del proyecto” de Kirchner, aunque aclaró que no pide su bendición.
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