KIRCHNER RECIBIÓ PROMESAS DE INVERSIÓN Y RECLAMOS DE EMPRESARIOS ESPAÑOLES
Aunque apenas de pasada, el presidente Néstor Kirchner escuchó un reclamo de empresarios españoles por el congelamiento de las tarifas de las privatizadas. Fue durante el almuerzo que, junto a su comitiva, compartió con el Consejo Superior de Cámaras de Comercio de España, cuyo titular, Javier Gómez Navarro, elogió las relaciones bilaterales pero también hizo mención a “algunos problemas relativos a la actualización de los servicios públicos y sus costos” y a la necesidad de “sugerir soluciones a los problemas del pasado” para mejorar aún más las expectativas.
Después de mencionarlo, Gómez Navarro dijo que no insistiría en el tema de las tarifas y ratificó la voluntad de las compañías españolas de seguir invirtiendo en la Argentina. “Estamos apostando fuertemente con la convicción de que vamos a contribuir a dar un gran impulso al comercio y a la inversión”, expresó el titular de la cámara que reúne básicamente a Pymes, que también llamó a “hacer un esfuerzo para cambiar la imagen de nuestras relaciones, pues lo único que trasciende en la opinión pública son los problemas de las empresas españolas en Argentina y no son noticia y poco se habla de tantos casos exitosos”.
Antes del almuerzo, Kirchner y su comitiva fueron recibidos por el alcalde de Madrid, el conservador Alberto Ruiz Gallardón, quien dio al mandatario las llaves de la ciudad, lo nombró “ciudadano ilustre” de la capital española y elogió el aporte cultural argentino y los “estrechos lazos” bilaterales.
Previamente y en un discurso en el que también se refirió al FMI, la reestatización de Aguas Argentinas, Venezuela, Bolivia y las papeleras, el mandatario ratificó ante legisladores españoles el compromiso que asumió ante el rey Juan Carlos de que Argentina cancelará la deuda “económica y moral” que mantiene con España, país al que volvió a agradecer y elogiar por el “solidario” apoyo que brindó durante la crisis del 2001/2002 y acoger a los argentinos que viajaron a Europa en esos momentos.
En la segunda jornada de su tercera visita oficial a España, Kirchner contrastó la actitud de España con la del Fondo Monetario. “Del FMI tenemos el peor de los recuerdos (…) nos sentimos maltratados, más allá de las responsabilidades que nos pudieran caber a los argentinos”, expresó.
El Presidente fue recibido por el presidente del Congreso español, Emanuel Marín, quién le agradeció su visita y le entregó un facsímil de la Constitución española de 1812.
En un discurso con varias aristas, el mandatario insistió en que Argentina todavía está “saliendo del infierno” y que espera que hacia el final de su mandato, en 2007, esté “a las puertas del purgatorio”.
En medio de una gira en la que la promoción de las inversiones se presenta entre los temas centrales, Kirchner volvió a cuestionar al Grupo Suez -y en menor medida a Aguas de Barcelona- por su actuación en Aguas Argentinas. “Tuvimos que rescindir el contrato porque no se hicieron las inversiones mínimas proyectadas (…) porque la empresa, en vez de invertir, se dedicó a sacar la rentabilidad fuera del país”.
Sobre el conflicto con Uruguay por la instalación de dos papeleras, una de ellas española, en Fray Bentos, dijo que a su Gobierno no le interesa “parar las inversiones” sino “que se respete el medio ambiente” y reiteró una postura que ya había expresado en la cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe en Viena en contra del doble discurso de los países centrales: “Si hay inversiones que si no se hacen en Europa porque no cumplen con las leyes ambientales, no tenemos porqué hacerlas en Argentina como si fuéramos un país de segundo orden”.
En el plano internacional, reforzó la imagen de cercanía que tiene en Europa con Hugo Chávez y Evo Morales al destinar una parte de su alocución a disipar las “inquietudes” que provocan sus gobiernos, calificados por algunos sectores como populistas. Kirchner dijo que se trata de países que están “tratando de reconstruirse”, destacó los esfuerzos para que Bolivia no quede “desintegrada” del panorama internacional y defendió a Venezuela como un país “muy solidario” con sus vecinos y al que Estados Unidos intenta mostrar como un “monstruito”.
También dijo que quiere profundizar los procesos integradores regionales y el diálogo con la Unión Europea, para lo cual, añadió, espera contar con el apoyo de España.
Para hoy, el presidente también tiene prevista una reunión con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para suscribir una serie de acuerdos. Por la tarde está prevista una reunión con el titular de Repsol-YPF, Antoni Brufau, y por la noche serán agasajados con una cena ofrecida por Rodríguez Zapatero.
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