KIRCHNER RECLAMA A LOS SÚPER NO “ABUSAR DEL BOLSILLO DEL PUEBLO”
El aumento en agosto del 1,4 por ciento en el precio de los alimentos puso en guardia al Gobierno, al punto que ayer el presidente Néstor Kirchner advirtió a “los supermercados que entren a darse cuenta de que no se puede abusar del bolsillo del pueblo”.
A 46 días de las elecciones es evidente la preocupación oficial por la suba de los alimentos, un componente esencial del gasto de los sectores populares.
Por este motivo, Kirchner creyó necesario salir al cruce de las empresas formadoras de precios de los alimentos y supermercados. Lo hizo ayer al mediodía y ante unas 5.000 personas reunidas en el gimnasio del sindicato del Seguro en Moreno.
Como viene ocurriendo desde hace más de 2 años en cada visita que hace al conurbano o al resto del país, Kirchner llegó a Moreno con anuncios de inversiones, por 395 millones de pesos.
Luchando contra una disfonía rebelde que lo tiene a maltraer, Kirchner habló primero de los “avances” de su gestión, aunque reconoció que como es el caso de Moreno (con mucha gente postergada) “hay que avanzar más rápido”.
Además el Presidente resumió su programa de gobierno: “fomento a la educación, trabajo digno, vivienda, agua y cloacas”. Y enseguida ingresó al tema que, sostiene, más lo preocupa en este momento: el aumento de la carne, los lácteos y otros alimentos.
Kirchner recordó que la economía está creciendo por tercer año consecutivo, que se crearon 2,6 millones de nuevos empleos y subrayó que también había “mejorado la rentabilidad empresaria”, pero que resultaba vital la “lucha contra la inflación”. Es que si bien en agosto la inflación bajó al 0,4 por ciento, el alerta oficial se explica porque el rubro bebida y comida creció el 1,4 por ciento y como ese incremento afecta en particular a los que menos tienen, Kirchner retó a las industrias del sector y en especial a los supermercados.
Fue cuando dijo que “es hora también que los que generan bienes y los que comercializan, como los supermercados, entren a darse cuenta que no se pueden abusar del bolsillo del pueblo”.
Clarín consultó a empresarios del sector de supermercados sobre los señalamientos del Presidente, pero prefirieron guardar silencio para evitar polémicas.
El Presidente cuestionó además en forma indirecta a la empresa Aguas Argentinas, con la que está renegociando los contratos, al sostener que “tiene que haber cloacas y redes de agua potable para todos”, pues “es una vergüenza que cerca del Obelisco haya mucha gente a la que todavía les falta”.
Sin la agresividad de otras veces Kirchner volvió ayer en Moreno a criticar a Eduardo Duhalde, al recordar que “aquellos que decían que me iban ayudar me ponen trabas, piden convivir en paz y después me pegan un castañazo, me pisan los pies”. Otro que aludió al duhaldismo —también sin dar nombres— fue el gobernador Solá al pedir el voto de los “morenenses para Cristina y el Frente para la Victoria. Hay que votar —remarcó Solá—, por el gobierno de Kirchner y mi gobierno porque cuando gobernaban los que nos critican lo hicieron muy mal”.
En plena campaña el Presidente reiteró el rito de ir a Moreno acompañado por su esposa Cristina Fernández, los ministros Aníbal Fernández, Julio De Vido y José Pampuro que secunda en la lista de senadores a Cristina.
Kirchner adelantó que junto a todo su Gabinete y la mayoría de los gobernadores, enviará el “viernes próximo” al Congreso el proyecto de Financiamiento Educativo “para destinar 6 por ciento del Producto Bruto Interno en los próximos cinco años a financiar la educación”.
Participaron además del acto, el jefe político del distrito, el legislador provincial Mariano West y un nutrido grupo de intendentes encabezados por el dueño de casa Andrés Aguirre y Alberto Balestrini de La Matanza y primer candidato en la lista de diputados del oficialismo. Y grupos piqueteros (FTV, Barrios de Pie) afines al gobierno.
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