KIRCHNER REDOBLÓ SUS CRÍTICAS AL FMI
A Néstor Kirchner no le importó el calor.
Frente a unos 5000 sanjuaninos que buscaban guarecerse de los 40 grados de sensación térmica bajo la sombra de la carpa instalada para la ocasión, el Presidente elevó ayer la temperatura política con el juego dialéctico que más le gusta: duras críticas al Fondo Monetario Internacional, un nuevo embate contra el gobierno italiano y la advertencia de que “la oferta de quita [de la deuda pública en default, del 70%] es absolutamente incambiable, por más trabas que nos puedan poner”.
Un día después de que los gobiernos argentino e italiano acordaron bajar el tono público de la disputa, Kirchner volvió a fustigar a la administración de Silvio Berlusconi por la dureza que exhibe respecto del proceso de reestructuración de la deuda. “Nos duele que aquellos a los que les abrimos los brazos con toda nuestra solidaridad a veces miren al costado en lugar de colaborar con la Argentina”, dijo, luego de recordar el origen italiano y español de gran parte de los argentinos.
Más directo fue Kirchner a la hora de hablar del FMI, en cuya conducción Italia cumple un papel importante. “No queremos que nos den más lecciones -dijo el Presidente al comentar las declaraciones de un asesor de Rodrigo de Rato publicadas ayer en los diarios argentinos-. Ya vimos que el Fondo avaló proyectos y gobiernos en la década pasada que llevaron a la destrucción de la Argentina.”
Reclamó que el organismo de crédito internacional “se dé cuenta de que sus recetas fueron absolutamente negativas” y le pidió que ensaye “una autocrítica en serio, porque cada vez que el Fondo hace una autocrítica es una mera reunión de burócratas”.
Complicaciones
Las complicaciones que sufrió el canje de la deuda con los acreedores privados tampoco estuvieron ausentes en el discurso que Kirchner pronunció en su tercera visita como presidente a esta provincia, gobernada por su aliado José Luis Gioja.
“Más acá, más allá, con menos tiempo o con más tiempo, con un día más o con un día menos, seguiremos avanzando en la oferta que hicimos”, dijo, para ratificar que está dispuesto a enfrentar “todas las tensiones que sean necesarias” al frente del Gobierno.
La visita a San Juan incluyó los elementos habituales de este tipo de presentaciones del Presidente en el interior: muchos anuncios de obras públicas, alguna inauguración (en este caso, el puente sobre el que se erigió la carpa para el acto y una pequeña plazoleta con su correspondiente sistema de iluminación) y un contacto directo con la gente, que sólo salía de la sombra (árboles, toldos, postes de luz, todo servía ayer) para saludar al mandatario.
Según voceros del Ministerio de Planificación Federal (Julio De Vido fue el único ministro que acompañó a Kirchner), el total de las inversiones en obras públicas anunciadas superó los 608 millones de pesos. En esa cifra deben englobarse las inauguraciones, firmas de acuerdos para futuras obras (algunas, cofinanciadas con la provincia), préstamos para el Estado sanjuanino, licitaciones que ya están en proceso de adjudicación y otras que ya están en ejecución.
Entre las más importantes figuran la construcción de 5000 viviendas, la realización del subsistema cloacal del departamento de Rawson y el puente sobre el río San Juan, que se inauguró ayer, ubicado unos 15 kilómetros al norte de la capital provincial, y que conecta esa ciudad con el municipio de Albardón.
Monumento a la desidia
También se acordó con la provincia terminar la construcción del Centro Cívico sanjuanino, un complejo iniciado en 1973 para albergar a los edificios públicos de la gobernación que nunca se concluyó. Gioja, único orador además de Kirchner, se refirió al complejo con su particular estilo: “A los sanjuaninos nos dan ganas de putear cuando vemos esa mole de hormigón que es un auténtico monumento a la desidia”.
En su discurso, el gobernador ratificó su alianza con Kirchner y le agradeció, casi a grito pelado, “por la dignidad con la que está negociando con quienes otrora hacían lo que querían con la Argentina”.
Gioja, que un día antes había advertido que en el mediodía sanjuanino “hasta las lagartijas andan con sombrilla”, no dejó pasar la ocasión de hacer referencia al calor.
“Usted orgullosamente es de la Patagonia, pero parecería que lleva un poquito de sangre sanjuanina en sus venas porque está aguantando muy bien el calor de San Juan. No se haga problema, que esto hace bien; hace bien a nuestras uvas, a nuestras hortalizas, a nuestros vinos”, dijo.
Kirchner recogió el guante: “Hoy me doy cuenta de que cuando dicen que soy un pingüino lo siento así, porque es mucha la calor (sic), pero la estamos soportando con toda la dignidad”.
Entre los numerosos productos regionales que le fueron obsequiados al Presidente por el gobernador y por los intendentes de Chimbas, Rawson y Albardón, Kirchner se entusiasmó con una chalina de vicuña que le entregó Gioja.
Mientras el locutor oficial la presentaba como “un precioso producto propio para el invierno”, el Presidente se colocó la chalina sobre los hombros, ante el asombro de Gioja y de los 5000 sanjuaninos presentes.
En ese momento, a Néstor Kirchner tampoco le importó el calor.
Relación complicada
El embajador argentino en Roma, Vittorio Taccetti, sostuvo ayer que la relación política entre los gobiernos de la Argentina y de Italia “está complicada” a partir del conflicto suscitado por el canje de bonos de la deuda pública, pero se mostró optimista respecto de la posibilidad de que el diálogo bilateral se encarrile. “Hay muchos empresarios italianos que están viajando en estos días a la Argentina porque hay interés por ver la recuperación. En ese sentido, la relación está mucho mejor. Yo separaría en este momento la economía real del sector financiero”, dijo el diplomático.
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