KIRCHNER SALIÓ A DEFENDER SU RECETA ECONÓMICA, EN MEDIO DE LA POLÉMICA CON LAVAGNA
El presidente Néstor Kirchner aprovechó la tribuna que le ofrecía un acto del Programa Nacional de Alfabetización en la Casa Rosada para hablar de temas que poco tenían que ver con la educación. En medio de los roces del ala política del Gobierno con el Ministerio de Economía, defendió con fuerza lo que definió como “nuestra receta económica”. Y cargó contra los que tienen “posturas intransigentes”.
En tanto, el jefe del Palacio de Hacienda, Roberto Lavagna, procuró nuevamente bajar el tono de las versiones acerca de supuestas diferencias de criterio con el Presidente, y evitó responder las consultas periodísticas sobre sus declaraciones de anteayer, cuando criticó el “populismo setentista” en materia económica. En la Casa de Gobierno, Kirchner afirmó que “la Argentina puede ser un país absolutamente viable. No necesita teorías económicas sino que queremos hacer nuestra propia receta sobre cómo sacar el país adelante”, afirmó.
Además, siempre sin mencionar nombres, sostuvo que “los paternalismos no sirven”. Y criticó a “aquellos que tienen posturas intransigentes, los que creen que la verdad pertenece siempre hacia un lado”.
“Estoy harto de la mezquindad, para ver quien se posiciona mejor en cada tema, del individualismo exacerbado”, afirmó. Y volvió a embestir contra los que “están peleando por cómo se posicionan políticamente”.
Por su parte, Lavagna buscó enfriar el tema: “Como no ocurre nada (con Kirchner), no perdamos tiempo”, replicó a una pregunta sobre su supuesto distanciamiento con el primer mandatario. Las alusiones que hizo Kirchner esta mañana no parecieron casuales, en medio del recrudecimiento de los roces entre el ala política del Gobierno con el Ministerio de Economía. Y también de los ecos que generó la excarcelación del empresario Omar Chabán en el caso Cromañón.
Ayer, después del silencio inicial de la Casa Rosada, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, salió a contestar las declaraciones hechas el lunes por Lavagna, que condenó el populismo setentista y advirtió sobre los peligros de la expansión del gasto público (Edición impresa).
Aunque Fernández evitó criticar explícitamente a su colega, dejó dos frases que dan a sus dichos un claro tono de respuesta. “El Presidente no es alguien que esté estancado en una década determinada”, fue una de ellas. La otra: “El único que toma decisiones en este gobierno es el Presidente de la Nación”.
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