KIRCHNER SE MOSTRÓ EN LA ROSADA PARA FRENAR UNA OLA DE RUMORES
El presidente Néstor Kirchner se mostró por la tarde en público, distendido y de buen semblante, en medio de una gran expectativa porque por la mañana se había retirado abruptamente de un acto. Aunque se esperaba que Kirchner saliera al cruce de las versiones que circularon durante toda la jornada por su salida intempestiva de la ceremonia matutina, en su discurso no hizo ninguna alusión al tema.
El jefe del Estado pronunció un brevísimo mensaje durante la ceremonia en el Salón Sur de la Casa de Gobierno para anunciar el reconocimiento del plus jubilatorio que se cobra en la zona patagónica para 38.000 pasivos de la provincia de La Pampa.
Pese a la ansiedad provocada, Kirchner se limitó a resaltar la tarea del gobierno para mejorar los haberes de jubilados y pensionados, apenas dedicó un párrafo a la situación del país y luego dedicó casi veinte minutos en saludar uno por uno a los asistentes al acto.
Las versiones y trascendidos habían comenzado a circular a media mañana cuando, promediando el acto de lanzamiento de un mapa eólico, el jefe del Estado abandonó en forma sorpresiva el estrado y se retiró a su despacho para abordar poco después el helicóptero que lo llevó a la Residencia de Olivos.
Ante el interés periodístico, en la secretaría general de la Presidencia y la Vocería Presidencial descartaron de plano que la salida abrupta de Kirchner de la ceremonia que tenía lugar en el Salón Sur se hubiera debido a problemas de salud y mencionaron que “tenía actividades privadas que atender en Olivos”.
Kirchner se levantó de su asiento y abandonó el salón luego de que el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, quien previamente había recibido un llamado a su celular, le comunicara algo al oído.
Sin embargo, el vocero presidencial, Miguel Núñez, explicó más tarde que Kirchner “ya conocía el tema del mapa eólico” y por eso dejó que el ministro de Planificación diera los detalles y se retiró del lugar para atender otros asuntos. En un gesto no habitual, Núñez conversó con los periodistas que cubrían el acto vespertino en el Salón Sur.
En la misma línea de bajar los decibeles frente a las versiones, un alto funcionario de la Casa Rosada, muy allegado al jefe del Estado, explicó que el presidente “estaba preocupado por un tema de gestión” y durante el acto le hizo varias preguntas sobre el tema a Parrilli.
No conforme con las respuestas, el presidente decidió atender personalmente el asunto y sin despedirse de nadie se fue a su despacho donde hizo un par de llamados telefónicos, uno de ellos al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien se encuentra en su domicilio restableciéndose de una operación meniscos.
Una señal de la inquietud generada por la retirada presurosa del primer mandatario sin explicación fueron las llamadas a la Rosada del vicepresidente Daniel Scioli, varios ministros, diputados y senadores y otros funcionarios kirchneristas apenas se supo lo ocurrido en el acto de la mañana.
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