KIRCHNER SE RECUPERA Y PASÓ UNA NOCHE SIN SOBRESALTOS
El presidente Néstor Kirchner pasó una noche “sin sobresaltos, sin contratiempos”, y “todos sus parámetros vitales se hallan completamente normalizados”, aseguró hoy su médico personal, Luis Buonomo.
“La novedad es que no hay novedad. No hay noticias, buenas noticias”, resumió el médico, y precisó que “el último análisis de sangre realizado al Presidentedemostró que sus glóbulos rojos ya están en lenta recuperación”, mediante “su propia médula”. Buonomo apuntó que “todas las funciones renales y cardiovasculares” de Kirchner están “dentro de los parámetros esperados”.
El médico insistió, sin embargo, en que un paciente que sufre una dolencia de este tipo tiene “de entre siete a diez días” de recuperación, y recordó que el jefe del Estado va por su “cuatro día de internación”.
Kirchner fue internado el jueves a la noche en el hospital de la localidad de El Calafate y al día siguiente fue trasladado en un importante operativo de seguridad y sanitario hacia la ciudad de Río Gallegos, por una “gastroduodenitis erosiva secundaria”.
Hoy, Buonomo explicó que “el 80 por ciento de este tipo de patologías se autolimita si responde al tratamiento médico, pero hay un 20 por ciento que tiene expectativas de complicarse”. Indicó, entonces, que la más habitual de esas complicaciones es que “vuelva a sangrar” entre los siete y diez días. Por eso -agregó-, si a los pacientes se les da de alta antes de tiempo, puede que un enfermo esté en ese grupo del “20 por ciento que resangre”.
El Presidente sufrió una gastroduodenitis erosiva aguda con hemorragia —una lesión sangrante en el duodeno— producida por un antiinflamatorio recetado para calmarle un dolor de un tratamiento dental. Fue internado de urgencia el jueves a la noche en El Calafate, donde pensaba descansar durante el fin de semana largo, y el viernes fue trasladado a Río Gallegos, donde recibió una transfusión.
El médico personal de Kirchner señaló ayer que se le recetó un “plan de nutrición para este tipo de patologías” y reconoció que la nutricionista del hospital “no es Petrona C. de Gandulfo”. El menú permitido incluye nada más que carnes desgrasadas, verduras hervidas y gelatinas.
Frente a una pregunta puntual, y “para que no se empiecen a hablar tonterías”, Buonomo aclaró que Kirchner “nunca tuvo una afección estomacal”, con el único antecedente de un “colon irritable”.
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