KIRCHNER SE REUNIRÁ CON INVERSORES
Apenas se confirmó que George W. Bush recibirá a Néstor Kirchner en la Casa Blanca, los principales inversores norteamericanos en América del Sur comunicaron por vía diplomática su interés por conocer en persona al nuevo presidente argentino.
Kirchner todavía no confirmó ninguna reunión empresarial durante su viaje a los Estados Unidos, pero resolvió extender un día su visita oficial con la intención de ampliar sus contactos con sectores no gubernamentales, indicaron ayer fuentes de la Casa Rosada.
El Consejo de las Américas, que reúne a los principales inversores norteamericanos en el continente, cursó una invitación al Presidente para escuchar sus planes económicos y políticos, mientras que también existen pedidos de audiencia por parte de representantes del mundo financiero.
El embajador argentino en los Estados Unidos, José Octavio Bordón, avisó a Kirchner sobre las posibles reuniones. Hoy, tras entregar sus cartas credenciales al secretario de Estado, Colin Powell, terminará de definir la agenda de la gira junto con el canciller Rafael Bielsa, que llegará a Washington proveniente de Lisboa.
“Existen varias invitaciones del sector empresario, pero el Presidente está analizando cuáles serán sus actividades durante la gira, ya que sólo estará dos días en los Estados Unidos”, indicó anoche a LA NACION el vocero presidencial, Miguel Núñez.
Kirchner prevé llegar a Washington mañana por la noche. Su encuentro con Bush ocurrirá al día siguiente, a las 14.15, informó el Departamento de Estado.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, participará de la comitiva y será el encargado de los contactos con empresarios, en caso de que Kirchner dé prioridad a otros asuntos.
Además viajarán desde Buenos Aires el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner; el jefe de la SIDE, Sergio Acevedo, y el vocero Núñez.
Un día en Nueva York
El Presidente estará el jueves en Nueva York, donde prometió encontrarse con los líderes de la comunidad judía de esa ciudad (una de las más numerosas del mundo), interesados en conocer los posibles avances en la investigación del atentado contra la AMIA.
También en Manhattan visitará el Ground Zero, el lugar donde yacen los restos del World Trade Center. Allí rendirá un homenaje a las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001.
En algún momento de ese día, la agenda del Presidente podría incluir la reunión con los inversores y banqueros norteamericanos.
El Gobierno demoró la confirmación de esos posibles encuentros para evitar susceptibilidades. En la reciente gira por Europa, un grupo de importantes ejecutivos franceses expresó su decepción porque Kirchner faltó a una reunión con ellos para concurrir a una cita con organizaciones de derechos humanos.
La expectativa de los empresarios se centra en los planes económicos que presentará el gobierno de Kirchner y en las posibilidades de cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que dé previsibilidad al país.
En buena medida, la suerte de esas negociaciones para reestructurar la deuda externa argentina se resolverá en la conversación cara a cara con Bush.
Pero la curiosidad del sector empresario y financiero se vio potenciada a partir del tenso cruce que mantuvo el Presidente en Madrid con gerentes de las principales firmas españolas con intereses en la Argentina.
En esa oportunidad, el jueves pasado, Kirchner reprochó a los empresarios ibéricos el haberse beneficiado por las políticas del gobierno de Carlos Menem. A la vez, recibió duras respuestas de sus interlocutores.
Al igual que en Europa, Kirchner tiene intención de recibir a la comunidad argentina en los Estados Unidos. Será en Washington, la noche del miércoles.
Poco antes, condecorará al embajador saliente de los Estados Unidos, James Walsh, en una recepción organizada en la sede diplomática argentina.
Por otra parte, Lavagna busca concretar una reunión con el secretario del Tesoro, John Snow, que en principio no figura entre los funcionarios que participarán de la reunión bilateral en la Casa Blanca.
Kirchner y sus colaboradores regresarán a Buenos Aires el jueves por la noche. Esperan traer consigo un respaldo decisivo para el futuro de su gestión.
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