KIRCHNER SIGUE SIN CUSTODIA ESPECIAL
La idea de crear un Servicio Secreto para custodiar al presidente Néstor Kirchner, gestada en los días en que aparecía amenazada la seguridad presidencial, fue abortada antes de nacer y el dispositivo que cuida al jefe del Estado sigue siendo el mismo de siempre, aunque con varias mejoras y un aumento bastante notorio del personal.
Ya no quedan ni rastros del “Secret Service”, una idea tomada del modelo de la custodia del presidente de Estados Unidos. Tampoco hay resabios de la preocupación oficial de los días del accidente del Tango 01 y del ingreso de un “intruso” en la residencia presidencial de Olivos.
Aquellos episodios de octubre de 2004, hoy lejanos y olvidados, habían generado la idea de modificar por completo la seguridad de Kirchner. La tarea le había sido encargada al experto en la materia Marcelo Saín.
Pero luego se produjo el escándalo del tráfico de drogas por Ezeiza en los aviones de Southern Winds y una urgencia tapó a la otra. Ahora, Saín está al frente de la reestructuración de la Policía Aeronáutica Nacional (PAN), denominada ahora Policía de Seguridad Aeroportuaria.
El Servicio Secreto iba a ser una fuerza de seguridad independiente, con estructura propia. Pero murió antes de nacer.
“El tema no compete a mi cartera. Yo no lo manejo”, se excusó ante la consulta de LA NACION el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien fue uno de los fogoneros de la creación de una nueva fuerza de seguridad presidencial.
En tanto, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, otro de los responsables del proyecto de seguridad, no respondió a las llamadas de LA NACION.
Cuando en octubre de 2004 el Tango 01 debió aterrizar de emergencia en el Palomar con Kirchner en su interior y un motor en llamas, y un intruso invadió la residencia presidencial de Olivos sin poder ser identificado por la guardia ni por la Justicia, el Gobierno denunció que el sistema de seguridad había sido vulnerado con intencionalidades políticas. Ergo, planteó que se lo reformaría de pies a cabeza.
Cinco meses más tarde de aquel hecho, nadie sabe quién era el intruso ni se terminó de dilucidar el enigma del avión oficial, que a fines de abril volverá a volar (de lo que se informa por separado). De esta manera, la estructura encargada de cuidar la integridad física del jefe del Estado sigue siendo la misma.
Según pudo saber LA NACION de fuentes calificadas de la Casa Rosada, sólo se dispuso un refuerzo de personal para la custodia presidencial y se incorporaron nuevos y más estrictos procedimientos de control en los desplazamientos oficiales.
Primeros síntomas
Los primeros síntomas de vulnerabilidad de la custodia oficial se produjeron como consecuencia del recorte de personal que aplicó el Presidente apenas asumió: decía que a él lo cuidaba el pueblo y rechazaba los custodios.
Con el tiempo, Kirchner fue cambiando de parecer y aceptó la presencia de uniformados. Así, el sistema sigue conformado hoy por Granaderos, Policía Federal, policía bonaerense y agentes de la Agrupación Seguridad de la Casa Rosada. Los granaderos controlan el interior de Olivos y de Balcarce 50. La Policía Federal sigue los desplazamientos de Kirchner. La policía bonaerense custodia el exterior de la residencia. Y los agentes complementan todo el esquema, apostados en ingresos y egresos de la Casa Rosada, las incursiones externas del Presidente y los actos públicos. Las medidas dispuestas incluyen:
Mayores y más rigurosos controles en los accesos. Se colocó un vallado más resistente y alto en el perímetro de la Casa Rosada.
Se instalará en pocos meses un sistema de alta tecnología para accesos a la Casa Rosada, que leerá las huellas digitales de las 2000 personas que ingresan diariamente en el palacio.
Se instrumentó una mayor presencia de personal de seguridad en los actos oficiales. Ello incluye los que se hacen tanto en la Casa Rosada como los que se realizan en el interior del país.
Se dispuso un refuerzo de personal para los desplazamientos presidenciales, algo que Kirchner rechazaba originalmente. Se agregaron autos y motocicletas a su custodia.
Este contenido no está abierto a comentarios

