KIRCHNER TRAJO OBRAS Y PROMESAS POR CUOTA HILTON EN SU VISITA A SAN LORENZO
El presidente Néstor Kirchner estuvo ayer en la ciudad de San Lorenzo donde firmó convenios por los que se harán obras viales por más de 80 millones de pesos en el territorio santafesino; en la zona del cordón industrial de San Lorenzo y en la conexión a través de la autovía entre Santa Fe y Paraná.
Una hora veinte de contacto con el público, al máximo del estilo K, con abrazos, besos, apretones de mano y muchos empujones y avalanchas. Néstor Kirchner atendió en especial a los manifestantes del Sindicato de la Carne que reclamaban por la cuota Hilton, prometió el envío de un proyecto de ley al Congreso Nacional para que se regule la distribución “sin arbitrariedades” con lo que aseguró que “se terminará con la angustia de la producción, de los hogares, del trabajo y del capricho de cualquiera”.
Kirchner salió después de las 13 por una de las puertas laterales del Convento de San Lorenzo, veinte minutos después de que el helicóptero presidencial aterrizara en el Campo de la Gloria. Había llegado un rato antes al Aeropuerto Internacional de Fisherton acompañado por el ministro del Interior Aníbal Fernández, el de Planificación Federal Julio De Vido y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde. Kirchner recorrió el convento y museo con el gobernador Jorge Obeid y el intendente de Rosario Miguel Lifschitz, la intendenta de San Lorenzo Mónica de la Quintana y los ministros y secretarios provinciales.
Junto a ellos y en el palco hubo un lugar fue para las Abuelas de Plaza 25 de Mayo donde estuvo Darwina Galicchio. Desde ese momento y hasta que se fue -el helicóptero se elevó a las 14.20- el presidente dio cada paso seguido de una verdadera marea humana mientras el público detrás del cordón de seguridad se desesperaba por hablarle, tocarlo, plantearle demandas. Ayer en San Lorenzo frente al Campo de la Gloria repitió el ritual de sus visitas anteriores cuando desafió a su propio cordón de seguridad y se confundió con parte del público.
El presidente anunció obras por más de 80 millones de pesos en medio de gritos, euforia y carteles que se agitaban. Antes recibió de regalo un retoño del Pino de San Lorenzo. Durante 1 hora y 40 minutos firmó gorros, banderas argentinas, remeras y pañuelos, saludó.
A su lado el vocero Miguel Núñez recibía los objetos con pedidos de firmas y los devolvía. Así llegaron hasta las manos de Kirchner una camiseta de Rosario Central y otra de Newell’s Old Boys.
Mientras se anunciaban las obras y se firmaban los convenios Kirchner siguió en su relación con el público, aun mientras el gobernador Jorge Obeid saludaba su octava visita en el tiempo que él lleva como gobernador y el anuncio de las obras para solucionar lo que calificó como uno de “los problemas más grandes que tiene la región” donde están los puertos por donde sale “la producción granaria más importante de Latinoamérica”.
La interconexión de la ruta 11 con la autopista AO12 ayudará a que el movimiento de la región “no agreda las tramas urbanas”. Obeid respondió allí a la consigna que coreaba una parte del público, una numerosa delegación del Sindicato de la Carne que “pedían” por la cuota Hilton y así aseguró que mientras se desarrolle su gestión y la del Presidente Kirchner “el respeto por las fuentes laborales será un derecho sagrado”.
Desde el gobierno provincial Obeid también anunció obras: el camino de la Cremería hasta la zona de La Paloma que fue incluido en el presupuesto del 2005. A tono con la leyenda de la mayoría de los carteles ‘Con Kirchner Argentina vuelve a crecer’, el gobernador Obeid aseguró “inversiones y trabajo para todos”.
El presidente llegó hasta el micrófono como sucede siempre en estos actos, con la corbata floja, despeinado, agitado. Allí prosiguió la relación que tanto le gusta con quienes lo escuchan: “Más de 80 millones de pesos para acompañar la recuperación y el crecimiento de un lugar que durante mucho tiempo fue orgullo de todos los argentinos y durante la década pasada, lamentablemente, llegamos a cubrir un récord que nunca hubiéramos querido cubrir con el de la desocupación, como la caída de las empresas”.
Enseguida dio respuesta al planteo de los trabajadores de la carne con tres puntos y marcó que no había que caer en “la trampa de los lobbies de los grandes grupos económicos”, “ver las tramas que hay en la Justicia para arrebatar a quien le corresponde la cuota” y anunció el envío de un proyecto de ley al Congreso Nacional “para que se termine la arbitrariedad”.
Kirchner, como siempre, planteó su total apoyo en la defensa de los derechos humanos y anunció que en los próximos días se verá “por primera vez en la historia de la Argentina y mundo, cómo se va a resolver gran parte del endeudamiento externo con dignidad, sin claudicar, sin ponerse de rodillas y con una de las quitas más importantes que pueda recordar la historia respecto a la deuda argentina”.
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