KIRCHNER VIAJA A VENEZUELA PARA APURAR SU ENTRADA AL MERCOSUR
El presidente Néstor Kirchner viaja hoy a Caracas y se reunirá mañana con Hugo Chávez con el propósito de incrementar el comercio y los negocios entre ambos países, acelerar el ingreso de Venezuela al Mercosur y apurar la construcción de un gigantesco gasoducto.
El ministro de Infraestructura, Julio De Vido, rompió ayer el hermetismo oficial sobre la visita a Venezuela y declaró que la Argentina “hará una gran fuerza” para que ese país ingrese al Mercosur. Para acelerar los trámites será clave —dijo De Vido— la cumbre regional que se realizará el 9 de diciembre en Montevideo.
De todos modos, la integración no será tan sencilla porque hay cuestiones arancelarias que obstaculizarán la asociación de Venezuela como miembro pleno del mercado regional y que llevará un tiempo considerable de resolución (ver página 4).
Según De Vido, Venezuela “es la pata energética, junto con Bolivia que necesita el Mercosur para tener un futuro libre de acechanzas”. Quinto exportador mundial de petróleo y gran productor de gas, el país de Chávez genera hoy grandes atractivos desde el punto de vista comercial.
La Argentina, por falta de gas, cerró una compra directa a Venezuela de fuel oil y gasoil por 400 millones de dólares. Ese acuerdo bilateral permitió la creación de un fideicomiso que canalizó la venta a Caracas de alimentos y de bienes argentinos.
De Vido habló también de la posibilidad de construir un gasoducto, que debería unir Venezuela con la Argentina, pasando por Brasil y Uruguay, hasta ahora sólo un ambicioso proyecto. De todos modos, el ministro señaló que “la obra costará unos 4.000 millones de dólares que la Argentina y Brasil están en perfectas condiciones de financiar”.
Habrá que ver cómo recibe Brasil, por cuyo suelo deberían pasar las dos terceras partes del gasoducto, esta noticia que le resta protagonismo a su diplomacia.
Esta visita de Kirchner —la tercera de su gestión— a Venezuela se produce en momentos en que Chávez mantiene un fuerte choque con los Estados Unidos. El viernes, el presidente venezolano calificó a George W. Bush de “asesino, genocida y loco”. Lo hizo en respuesta a dichos del subsecretario de Estado de Asuntos Latinoamericanos, Thomas Shannon, quien había declarado que a EE.UU. le “preocupa la democracia venezolana”.
La diplomacia argentina y también la de Brasil han tratado de amortiguar la confrontación entre Chávez y Bush. El presidente Lula y Kirchner cumplen un papel de “moderadores” de Chávez. Pero la escalada verbal entre Venezuela y EE.UU. puede complicar esa suerte de mediación.
Además, el acercamiento del presidente argentino con su par venezolano, y el progreso de los negocios y de la integración al Mercosur podrían inquietar a Washington y enfriar las relaciones con la Argentina, sobre todo después de las críticas que en un discurso le hizo Kirchner a Bush en la IV Cumbre de las Américas realizada en Mar del Plata.
La reunión de Chávez y Kirchner se hará mañana en Puerto Ordaz, ubicado a orillas del río Orinoco y a una hora de vuelo de Caracas. Allí se levanta la central hidroeléctrica más importante del país, que produce el 70 por ciento de la energía eléctrica y es una región rica en hierro, diamante, oro y aluminio.
En el medio de los chisporroteos con EE.UU. y la pelea que Chávez también protagonizó con su par mexicano, Vicente Fox, el presidente de Venezuela ha preparado una gran recepción a Kirchner. Por lo pronto, en una marcha chavista ayer en Caracas para respaldar la disputa con Fox, hubo elogios para el mandatario argentino (ver Gritos…).
Kirchner arribará esta tarde a Puerto Ordaz, encabezando una numerosa comitiva de funcionarios y empresarios. Además de De Vido, viajan el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro del Interior, Aníbal Fernández. En cambio, no irá el saliente canciller Rafael Bielsa, que mañana viaja a China.
Subirán al avión el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía y el subsecretario de Integración Latinoamericana, Eduardo Sigal. También viaja el director del INVAP, Héctor Otegui, en momentos en que Venezuela gestiona la compra de un reactor nuclear con fines pacíficos para su industria petrolera en la cuenca del Orinoco. En la delegación viajan también, entre otros empresarios, directivos del Grupo Techint, de Repsol-YPF y el presidente de la Bolsa de Comercio.
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