KIRCHNER VIAJA CON UNA MULTITUD A CHINA
Tres ministros, nueve gobernadores, decenas de funcionarios y directivos de 91 empresas de primera línea, entre ellas las principales productoras de alimentos, combustibles y productos medicinales y siderúrgicos de la Argentina, acompañarán la visita oficial que el presidente Néstor Kirchner emprenderá la semana del 28 de junio al 2 de julio a la República Popular China.
La nómina de inscriptos en las listas que la Cancillería sigue aumentando, lo que revela que nadie con peso quiere quedarse abajo del avión, o mejor fuera de las entrevistas, contactos y workshops que jalonarán el recorrido presidencial de cinco días por Beijing y Shangai.
En China todo es enorme: el coloso asiático alberga al 22% de la población mundial y según las proyecciones de la Ocde, a mediados de siglo será la principal potencia económica, desplazando incluso a los Estados Unidos. Sin embargo, su crónico déficit alimentario le insume un importante esfuerzo financiero anual para saciar el hambre de sus 1.300 millones de habitantes.
Frente a una demanda de 400 mil millones de dólares, Argentina logró venderle el año pasado unos módicos 2.500 millones, con un alto peso (80%) de la soja, y obtuvo una balanza comercial favorable de 1.700 millones.
Arturo Acevedo (Acindar), Enrique Pescarmona (Impsa), Carlos Bulgheroni (Bridas), Luciano Miguens (Sociedad Rural Argentina), Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), Sebastián Bago (Laboratorios Bago), Eduardo Elsztain (Irsa), Carlos Blaquier (Ledesma), José María Ranero Díaz (Repsol), Samuel Liberman (Medios), Alberto Rojo (Socma) y Eduardo Eurnekián (Cámara Argentina de Comercio) son apenas algunos nombres de los 200 titulares y directores de grandes compañías asociadas al viaje presidencial.
Quedarse abajo del avión es apenas una expresión porque la mayoría de los ejecutivos que viajan a China no lo harán a bordo Tango 01 presidencial sino en vuelos de línea vía Tokio para llegar a la capital china casi al mismo tiempo que la comitiva oficial, lo mismo que decenas de diplomáticos y de funcionarios de la propia logística oficial.
Además de los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Planificación e Infraestructura, Julio De Vido, en el Tango 01 presidencial que decolará de Buenos Aires el jueves próximo, está anunciado que irán los secretarios de Comercio, Martín Redrado; de Agricultura, Miguel Campos; y de Turismo, Carlos Mayer, así como los presidentes de los bancos Nación, Felisa Miceli, y de Intercambio y Comercio Exterior, Arnaldo Bocco; directivos del Banco Provincia y de la Comisión Nacional de Energía Atómica.
En Beijín se les unirá el canciller Rafael Bielsa procedente de Moscú, donde hoy se inicia un desembarco empresario que culminará con la visita ministerial.
También han sido especialmente invitados al avión los gobernadores Felipe Solá (Buenos Aires), Jorge Obeid (Santa Fe), José Manuel de la Sota (Córdoba), Eduardo Fellner (Jujuy), Julio Cobos (Mendoza), Mario Das Neves (Chubut), Sergio Acevedo (Santa Cruz), José Luis Gioja (San Juan) y Jorge Colazo (Tierra del Fuego).
Aunque para algunos el convite huele a pipa de la paz tras los tiras y aflojes por la coparticipación, también puede leerse como un lugar para los Estados provinciales que más aportan a las relaciones sino-argentinas.
El vuelo hará una escala en Praga, capital de la República Checa, donde la comitiva pernoctará, para proseguir el sábado su viaje por sobre el extenso territorio ruso en Asia Central, evitando expresamente sobrevolar algunas de las zonas de conflicto en la región.
La confluencia entre el contingente oficial y el empresario ocurrirá en los principales hoteles y salas de conferencias próximas a la Plaza Tienanmen de la capital china, en lo que acaso constituya una parábola de cómo concibe la actual gestión la relación entre lo público y lo privado, cobijados bajo el paraguas de la propia gira presidencial.
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