KIRCHNER VIENE A SANTA FE, PERO EL “SÍ” DE LA VICEGOBERNADORA SE HACE ESPERAR
El día después de la trascendente reunión que mantuvieron Néstor Kirchner (quien el próximo jueves estará en la ciudad de Santa Fe) y Carlos Reutemann para comenzar a definir la lista de candidatos a diputado nacional, encontró a María Eugenia Bielsa sin ganas de dialogar sobre la cuestión con los periodistas. “No voy a hacer declaraciones, no hablé con nadie”, despejó la vicegobernadora, protagonista de una novela que empieza a cansar como un culebrón venezolano de bajo presupuesto.
El encuentro realizado en la Casa Rosada entre el presidente y el senador nacional dejó, sin embargo, confirmaciones importantes a la hora del análisis. Santa Fe se convirtió en uno de los territorios a priori más difíciles de conquistar para el jefe del Estado, quien reiteró su deseo de “poner toda la carne al asador” para ser plebiscitado.
Las encuestas que reposan en el despacho del santacruceño marcan que las cosas en la provincia no funcionan como hubiese querido. “Ojalá que Bielsa sea candidata”, dijo el presidente, mientras los tiempos se acortan para que la escudería oficialista salga a la cancha a enfrentar a la nómina encabezada por Hermes Binner, primero en las encuestas de intención de voto.
La indefinición sobre la candidatura de Bielsa se parece a un extraño juego, repleto de señales y gestos, rodeada de rumores, dirigentes que dicen saber cuál será el epílogo y desconfianzas entre distintos sectores del justicialismo.
Tras la reunión del primer mandatario con la vicegobernadora (el viernes 22 de abril) todo parecía indicar que los plazos se acortaban. Sin embargo, la hermana del canciller les dio una bofetada a las especulaciones: “El presidente no me pidió nada”. A partir de ese encuentro, desde la Casa Rosada y en el justicialismo santafesino comenzaron las especulaciones.
“El presidente efectivamente habló sobre su candidatura y ella dijo ni”, aseguró tras el cónclave un habitante de Balcarce 50 que pidió reserva de su identidad por estar directamente involucrado en el mapa político santafesino.
La saga de estos últimos meses: Kirchner y la arquitecta se reúnen, pero la vice dice que nadie le pidió que sea candidata; el presidente se reúne con Reutemann y deja trascender que “espera que Bielsa acepte”.
Pero mientras todas las miradas convergen en el objeto del deseo peronista, la protagonista parece decir: en todo deseo deben estar involucradas dos partes.
En cualquier manual de marketing político se hace referencia al proceso de instalación de los candidatos. Y desde hace varios meses a esta parte Bielsa ha ganado un espacio como la “única que puede garantizar el triunfo del Frente para la Victoria” en Santa Fe. Esta teoría seguramente sería rechazada por la protagonista.
Una voz de la oposición blanqueó anoche una hipótesis hasta ahora inédita: “Nos conviene que un rosarino, o una rosarina, encabece la lista peronista. Ahí los habitantes de la ciudad de Santa Fe no tendrán prejuicios geográficos a la hora de votar”.
El enigma Rosatti
Mientras perdura la indefinición, Horacio Rosatti parece haber perdido interés en su postulación. “Primero está mi familia y después Kirchner”, le dijo ayer al portal santafesino Sin Mordaza. El actual ministro de Justicia apareció en el firmamento como el “elegido” por el santacruceño para encabezar la lista, hasta que las chances de la arquitecta dejaron de ser un run run.
Kirchner estará el jueves próximo en Santa Fe y, se cree, será un mojón casi definitivo para que el culebrón ofrezca sus últimos capítulos. “Anda con el cuchillo entre los dientes”, graficó Reutemann tras salir de su encuentro con el jefe del Estado.
El presidente anunciará obras y pronunciará un discurso de campaña destinado a lograr el voto de los santafesinos para el 23 de octubre. ¿Lanzará fuego amigo contra el socialismo o dejará indemne la figura de Binner? ¿Hará público su deseo de que la vicegobernadora sea candidata? “Entonces llámeme el 9 de junio?”, respondería, pretendidamente chispeante, la titular del Senado provincial.
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