KIRCHNER Y CHÁVEZ YA ESTÁN CARA A CARA
A metros de esa combinación majestuosa de naturaleza y tecnología que es la represa Macagua, la primera construida en medio de una ciudad, el presidente Néstor Kirchner y su par venezolano Hugo Chávez comenzaron la primera reunión de la serie de encuentros con la que sellarán numerosos acuerdos bilaterales.
Allí, en la ciudad de Puerto Ordaz, ambos mandatarios mantienen un primer cara a cara de carácter reservado, en la zona de residencias del Complejo que lleva el nombre de la represa, símbolo del lugar.
De acuerdo con lo previsto, en el encuentro, dialogarían sobre la ampliación del Mercosur con la incorporación de Venezuela, sobre las negociaciones de cara a la Ronda de Doha que se celebrará en diciembre próximo en Hong Kong, y también sobre nuevos acuerdos comerciales y la compra de bonos argentinos por parte de Caracas.
Hay un condimento extra del viaje del Presidente. El encuentro se produce en un momento delicado de la relación entre Venezuela y Estados Unidos, cuando la pelea con George W. Bush ha llegado a su mayor pico de tensión.
Pero a pesar de lo delicado de la situación y la especial atención con la que se sigue al encuentro desde Washington, el Gobierno impulsó el viaje y el Tango 01 llegó ayer a Puerto Ordaz cargado de empresarios. Chávez prometió que el encuentro “acelerará la Unión Sudamericana, la entrada de Venezuela al Mercosur y la construcción del eje Caracas—Buenos Aires”.
Por su parte, Kirchner tiene una deuda de gratitud con Chávez, que en dinero se ha traducido en 950 millones de dólares en bonos argentinos. Y el jefe de Estado venezolano aludió de manera casual ayer a esas operaciones, que han resultado decisivas en la estrategia de financiamiento que se ha trazado el Gobierno argentino.
Chávez pareció confirmar que habrá una nueva serie de títulos argentinos —las cifras más conservadoras hablan de 300 millones— rumbo a Caracas: “Ya vamos llegando a los mil millones; eso no es mucho para nosotros, pero sí ayuda a los argentinos”.
Las necesidades financieras de la Argentina llegan este año a los 2.200 millones de dólares, 1.000 millones de los cuales son compromisos con los organismos internacionales. Otros 1.500 millones serán impostergables el año que viene ante el FMI. La cifra trepa a los 3.100 para 2007.
La relación con Venezuela se cimentó con aquella temprana crisis de energía mediante la compra directa de más de 400 millones de dólares en fuel oil y gasoil a la petrolera PDVSA. Hoy, los presidentes rubricarán un paquete de acuerdos, puesto en marcha en los últimos meses, que superan los 600 millones de dólares para los próximos dos años. Kirchner llegó con una robusta comitiva empresaria y los siguientes asuntos:
– La potenciación de la central hidroeléctrica de Macagua, escenario del encuentro presidencial. Es un negocio de 223 millones de dólares que involucra a dos empresas argentinas.
– La importación de gasoil venezolano. Se renovó el suministro directo hasta el primer trimestre del año próximo por 450 millones de dólares.
– La venta de ascensores y maquinarias agrícolas de producción argentina.
– El fortalecimiento del intercambio tecnológico con el titular del INVAP, Héctor Otegui.
– El tendido de un gasoducto que una Venezuela y la Argentina, mediante un trazado ya existente en Brasil. La obra despertó expectativas por su magnitud: De Vido dijo el sábado en Buenos Aires que demandaría una inversión de 4.000 millones de dólares que la Argentina y Brasil “están en condiciones de financiar”. “Venezuela es la pata energética” de la integración, agregó.
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