KIRCHNER Y DE LA SOTA TUVIERON EN LA ROSADA UN ENCUENTRO FRÍO Y EXCLUSIVAMENTE PROTOCOLAR
Frío y distante fue el trato que el presidente Néstor Kirchner y el cordobés José Manuel de la Sota se prodigaron esta mañana en la Casa Rosada. No pasó del formalismo, lo que parece indicar que el acercamiento del intendente de la capital provincial, Luis Juez, acérrimo enemigo del gobernador, al espacio de “concertación plural” que impulsa el oficialismo hizo mella en la relación.
El jefe de Estado no pronunció discurso durante la firma de un acta acuerdo para la repotenciación del parque de generación de la empresa cordobesa de energía, EPEC, y mostró un tratamiento exclusivamente protocolar con el gobernador cordobés.
Por su parte, De la Sota se retiró de la Casa Rosada evitando hacer declaraciones a la prensa. Y fue llamativo que, minutos después del acto, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, recibió en la Sala de Situación de la sede gubernamental a una treintena de intendentes opositores al mandatario cordobés.
La aparición de Juez en un escenario kirchnerista se dio el martes, en un acto que encabezó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y que fue organizado por sus militantes más jóvenes. Allí, el intendente del Partido Nuevo se mostró con otros aliados extrapartidarios del kirchnerismo como el gobernador radical de Mendoza, Julio Cobos, y los ex aristas Graciela Ocaña y Fernando Melillo.
La relación de Juez con De la Sota es inexistente. De hecho, hace un puñado de días el intendente sostuvo en declaraciones a la prensa que el año próximo “si hay justicia en Córdoba, De la Sota debería estar preso”.
Para colmo, el gobernador cordobés recibió hace algunos días en su provincia al neuquino Jorge Sobisch, quien ya lanzó su candidatura presidencial y es uno de los más firmes opositores al Gobierno. El referente del centroderecha dijo tras ese encuentro que eran “amigos” con el cordobés.
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