KIRCHNER Y LA IGLESIA EN EL CAMINO DE LA DISTENSIÓN
La reunión será a “agenda abierta” y a la vez se convertirá en una muestra de distensión tras los cruces entre el Ejecutivo y algunos miembros de la Iglesia Católica.
Con el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Eduardo Mirás, y el vicepresidente primero del cuerpo, el cardenal Jorge Bergoglio, a la cabeza, los obispos confirmaron que llevarán a la reunión su inquietud por el aumento a los docentes de los colegios católicos, cuya situación salarial calificaron de insostenible. Pero, además, el encuentro servirá para calmar las aguas tras los cruces entre Kirchner y el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer. Este había calificado como “fuera de cauce” la situación social, lo que le mereció la acusación presidencial de “hipócrita” y el reproche por “conocer a los pobres por televisión”.
Hoy los obispos “hablarán de las cuestiones que les preocupan y el primer mandatario dirá lo suyo”, afirmó el vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld. El encuentro se fue postergando ya que ambas partes prefirieron dejar pasar el tiempo de los roces y las declaraciones cruzadas para “enfriar la situación” y no encontrarse “sólo para la foto”.
Y, como muestra de este deseo de distensión, fuentes oficiales indicaron que Kirchner “tiene decidido” viajar a Corrientes el próximo sábado para asistir al cierre del Congreso Eucarístico que se desarrollará en esa provincia bajo el lema “Reconciliación y solidaridad”, y que comunicará esa voluntad a la cúpula de la Iglesia en la reunión de hoy.
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