KIRCHNER Y LAGOS DARÁN POR TERMINADO EL INCIDENTE DE PUNTA ARENAS
Con una declaración conjunta prevista para esta tarde, los presidentes Néstor Kirchner y Ricardo Lagos evitarán que el conflicto diplomático suscitado con el espionaje en el consulado argentino de Punta Arenas se extienda más allá de lo conveniente para la relación bilateral de ambos países.
Kirchner y Lagos darán por terminado el incidente, al menos en lo que se refiere a las consecuencias políticas, pero funcionarios argentinos advirtieron que esperan una rápida investigación de la Justicia chilena sobre los móviles que llevaron a ese accionar.
Tanto que rápidamente Lagos se comunicó telefónicamente con Kirchner para dar explicaciones y decidió relevar al jefe de Inteligencia de esa unidad militar chilena, teniente coronel Víctor Hugo Poza Reyes, además de comprometerse a impulsar una investigación sobre el hecho.
También la canciller Soledad Alvear habló con su par Rafael Bielsa y se reunió con el embajador argentino en Santiago Carlos Abihaggle para transmitirle las “disculpas” pertinentes. Hubo también contactos entre los ministros de Defensa, Michelle Bachelet y José Pampuro.
Pampuro ratificó hoy que el gobierno “festejó” la celeridad con que reaccionó Santiago, pero reclamó “si es posible, esta misma semana” una respuesta sobre los motivos para bien de “la tranquilidad” en las relaciones bilaterales.
En tanto, Bachelet destacó, tras reunirse con el presidente Lagos, que el incidente “es una situación que se ha superado con el gobierno de Argentina”, al adoptar “las medidas correspondientes” e informar “como corresponde a nuestras buenas relaciones con Argentina, con verdad y transparencia”.
La funcionaria chilena aclaró que el episodio se debió a “una acción inconcebible e inaceptable de un grupo de personas”, según publicó hoy la página oficial del Ejecutivo trasandino en Internet.
En cuanto a las hipótesis con que se trabaja, el jefe de Gabinete de la Cancillería argentina, Eduardo Valdés, descartó que estén vinculados con el malestar argentino a raiz del uso de Punta Arenas como base de provisión y conexión de los kelpers malvinenses con el continente.
Por su parte, Pampuro no lo descartó, si bien se inclinó más por encontrar una explicación en la “política interna chilena”.
El domingo fueron sorprendidos en el consulado argentino de Punta Arenas dos militares chilenas mientras intentaban fotocopiar documentación de carácter reservado.
El hecho en sí, y lo burdo de la acción, llevaron a trazar diversas líneas de trabajo a los investigadores y llamó la atención a la Cancillería argentina, especialmente porque se produjo en momentos en que las relaciones entre ambos países atraviesan por uno de sus mejores momentos.
Valdés relacionó el episodio con “resabios del pasado” y evaluó que “los dos militares no es que fueron solos: alguien les dio una orden y corresponde a este pensamiento arcaico y viejo para los tiempos que están llevando las relaciones entre Argentina y Chile”.
“Nosotros festejamos que la República de Chile haya hecho esto con celeridad”, dijo a su vez Pampuro, pero advirtió que “lo que esperamos es conocer a fondo los motivos que llevaron a la intromisión de esta persona en el consulado, y creo que eso la Justicia de Chile lo podrá llegar a determinar, si es posible, en el curso de esta semana”.
También él consideró “sugestivo” el hecho en este momento de las relaciones diplomáticas y políticas y estimó que “cuanto más rápido se aclare esta situación, más va a tranquilizar” el futuro de ese vínculo.
A su vez, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, sintetizó la posición del gobierno argentino señalando que “lo más importante de todo esto es la relación con Chile”; admitió que “si ha habido un episodio enojoso o que provocara una preocupación severa por las dos partes, se ha tratado de la mejor manera” y destacó que “nosotros nos damos por satisfechos con las explicaciones dadas” por las autoridades trasandinas.
Este contenido no está abierto a comentarios

