KIRCHNER Y LULA SE REUNIRÁN MAÑANA EN NUEVA YORK
El presidente Néstor Kirchner y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acordaron mantener mañana a las 10:15 una reunión fuera de agenda en la ciudad de Nueva York, donde se encuentran participando de la Asamblea General de la ONU.
El anuncio lo hizo el canciller Rafael Bielsa, quien adelantó que el encuentro servirá para que ambos mandatarios analicen la marcha de las relaciones bilaterales.
Kirchner y Lula se saludaron afectuosamente al reencontrarse en la recepción que el presidente de la ONU, Kofi Annan, ofreció este mediodía en la sede del organismo a todos los jefes de Estado que participan de la 58va Asamblea General de Naciones Unidas.
La reunión entre ambos mandatarios se da después de los pequeños roces que hubo durante la tensa negociación entre Argentina y el FMI. Cuando la cuestión estaba al rojo vivo, Kirchner recibió el apoyo de varios mandatarios, entre ellos Ricardo Lagos de Chile y Vicente Fox de México, pero no de Lula.
Kirchner no pudo participar de la apertura de la Asamblea
El presidente Kirchner decidió hoy no asistir a la apertura del debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas debido a “problemas operativos” derivados del fuerte dispositivo de seguridad montado en la ciudad de Nueva York, y en particular en torno al edificio de la ONU.
Según relataron fuentes oficiales a la agencia oficial de noticias Télam, la decisión de Kirchner “no respondió a ningún gesto político sino a cuestiones operativas” que impidieron la llegada a horario del mandatario, quien ya había sufrido una importante demora en el viaje desde el aeropuerto John F. Kennedy a su lugar de alojamiento.
El traslado de Kirchner desde el Hotel Pensilvania, donde está alojado junto a su comitiva, hasta la sede de la ONU, se vio dificultado por el riguroso sistema seguridad montado que incluyó sucesivas barreras en calles y avenidas de acceso al edificio de las Naciones Unidas.
El hotel en el que se hospeda Kirchner junto a su comitiva se encuentra a unas 20 cuadras del edificio de la ONU. Pero su horario de traslado hacia ese lugar coincidió con el operativo de seguridad montado para la llegada del presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Las medidas extremas de seguridad hicieron que el tránsito por Nueva York fuera un caos y que, por ejemplo, demandara una hora avanzar 20 cuadras.
Por esa razón, el mandatario argentino decidió no asistir a la apertura de la asamblea y postergar su llegada al edificio hasta el mediodía, cuando Kofi Annan ofreció un almuerzo para los 100 jefes de Estado que se encuentran en Nueva York.
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