KIRCHNERISTAS CALIFICAN AL DOCUMENTO PASTORAL COMO "GOLPISTA"
El senador oficialista de Río Negro, Miguel Pichetto se refirió en durísimos términos al documento que la Conferencia Episcopal Argentina difundió ayer, en el que hacía referencia a la grave situación social en el país.
Pichetto expresó que el texto es “evidentemente” un documento “golpista” y añadió que “parece escrito en la década de los 70, cuando algunos sectores golpeaban los cuarteles militares”.
El senador kirchnerista fue uno de los primeros de los políticos oficialistas que salieron al cruce del duro documento de la Iglesia: “Es un acto de provocación en boca de un obispo (por Carmelo Giaquinta) que reiteró frases de desprecio hacia la vida y que, además, tiene una manifiesta oposición hacia el Gobierno”.
Giaquinta había cruzado fuertemente las políticas sanitarias del Gobierno e incluso se animó a llamar a la población a la “desobediencia civil” en caso de que el Estado no cambiara sus campañas de educación sexual.
Pichetto también se refirió con dureza sobre el Cardenal Primado de la Argentina, Jorge Bergoglio al afirmar que comienza su presidencia al frente del Episcopado de manera “lamentable”, según publica el matutino La Nación en su edición de hoy.
Osvaldo Nemirovsci, diputado oficialista, también tuvo palabras críticas hacia el documento episcopal, aunque un poco más moderadas que las de Pichetto.
Expresó que resulta “válido que la Iglesia asuma una posición política y vierta las críticas que considere necesarias. Creo que no estuvieron dirigidas en particular hacia el Gobierno, porque cuando hace referencia a las desigualdades sociales y a la marginalidad hace referencia a un problema histórico de nuestro país”.
La Conferencia Episcopal Argentina había advertido ayer que el crecimiento “escandaloso” de la desigualdad social podría degenerar en “peligrosos enfrentamientos” y “manifestaciones violentas” de sectores excluidos.
También reclamó políticas de Estado “firmes y duraderas” y alertó que “la falta de trabajo digno y estable es una de las peores desgracias de la Argentina”.
“En una sociedad donde crece la marginación no serían de extrañar manifestaciones violentas por parte de sectores excluidos del mundo del trabajo, que podrían degenerar en peligrosos enfrentamientos sociales”, subrayó.
Este contenido no está abierto a comentarios

