KOFI ANNAN INAUGURÓ EL NUEVO CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, inauguró hoy en Ginebra la primera sesión del nuevo Consejo de la ONU de los Derechos Humanos.
“No es exagerado afirmar que los ojos del mundo, y en particular de aquellos cuyos derechos humanos están negados, amenazados o violados, están dirigidos hacia esta sala y este consejo”, dijo Annan ante centenares de delegados y ministros.
“El consejo puede brindar a la ONU y a la Humanidad la posibilidad de renovar la lucha para los derechos humanos. Les imploro que no desperdicien esta oportunidad”, agregó Annan.
El secretario general de de la ONU, artífice de esta reforma, abrió solemnemente los debates en presencia de ministros y de altos representantes de unos 30 Estados, durante una primera sesión de dos semanas.
“Ha comenzado una nueva era para la acción de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos”, proclamó Annan.
Sin embargo, dijo a los países miembros que deben estar a la altura de las expectativas. Advirtió que “será necesario que los trabajos se diferencien considerablemente de los de sus predecesores”, refiriéndose a la difunta Comisión de Derechos Humanos, disuelta en marzo pasado después de 60 años de existencia.
“Ustedes no deben permitir que se desperdicie esta ocasión”, dijo a los delegados, advirtiendo que no se debe regresar a los “pugilatos políticos” ni a las “bajas maniobras” que marcaron la historia de la Comisión.
La difunta Comisión de Derechos Humanos fue desacreditada por la presencia de varios países poco conocidos por su respeto a los derechos humanos y por regateos políticos. Cada año, su sesión de seis semanas daba lugar a un estéril enfrentamiento entre Estados Unidos y China, que sistemáticamente lograba escapar a una condena.
Varias organizaciones de defensa de los derechos humanos lamentaron que China y otros países a menudo criticados por su actitud en esa materia hayan sido designados para formar parte de este nuevo organismo, como Argelia, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Bangladesh, Cuba, Nigeria, Pakistán, Rusia y Túnez.
Estados Unidos decidió no participar en el Consejo, al menos durante su primer año de existencia. Las autoridades norteamericanas deseaban la creación de un organismo más fuerte para denunciar las violaciones de las libertades.
En respuesta a estas críticas, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Louise Arbour, destacó que antes de presentarse a un puesto en el Consejo, los Estados miembros se habían comprometido a respetar las normas más estrictas en la materia.
Una de las innovaciones más importantes del Consejo es la revisión sistemática y regular de la situación de los derechos humanos en cada uno de los países miembros de la ONU.
Esta primera sesión del Consejo debe continuar hasta el 30 de junio y estará destinada fundamentalmente a elaborar los métodos de trabajo del nuevo organismo. Kofi Annan insistió en salvaguardar ciertos métodos eficaces de la antigua Comisión, especialmente la existencia de “relatores especiales”.
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