KRUEGER: LA ARGENTINA DEBE NEGOCIAR "URGENTEMENTE" CON LOS ACREEDORES
El Fondo Monetario llamó ayer al gobierno argentino a negociar urgentemente con los tenedores de la deuda en default como condición para seguir recibiendo asistencia del organismo, pero aclaró que “no se va a meter en el medio” de las discusiones.
A dos días de la reunión del 28 de enero en la que el directorio del FMI tiene previsto reunirse para discutir la primera revisión del crédito stand-by a tres años firmado en setiembre, Anne Krueger, la número dos del Fondo, dijo que en esa reunión, las autoridades del organismo tienen que considerar si el gobierno ha negociado “en forma satisfactoria y de buena fe” con los tenedores de bonos. “Esa es una de las condiciones”, dijo.
—¿Y usted qué piensa? ¿La Argentina está negociando de buena fe?
—Algunos de los acreedores están empezando a decir que las autoridades, más que una negociación, están llevando adelante una presentación. Nosotros no hemos dicho que la Argentina no esté negociando de buena fe, todavía. Pero para seguir adelante se necesitan discusiones más constructivas.
La vicedirectora del Fondo concedió una entrevista de 15 minutos a Clarín, La Nación y el periódico francés Le Monde.
—Nosotros no nos vamos a meter en el medio de estas negociaciones entre la Argentina y sus acreedores privados —aclaró Krueger—, pero tienen que ser justas y de buena fe. Y tiene que haber negociaciones, porque está establecido en las cartas de intención”, enfatizó.
El Gobierno y el FMI han estado forcejeando desde hace varias semanas acerca de qué se entiende por negociar. Y con quién. En la entrevista, Krueger hizo referencia a un “comité de acreedores”, pero el gobierno argentino hasta ahora no ha reconocido a ninguno y en cambio abrió un registro para que los tenedores de bonos puedan inscribirse e identificarse.
“Tienen que negociar de buena fe con sus acreedores. Esto quiere decir tratar con el comité de acreedores e indicar el marco de mediano plazo que pretenden seguir”, sostuvo Krueger.
—¿Qué quiere decir exactamente negociar de buena fe?
—Buena pregunta. Pienso que lo que esto significa es que se debe entrar en discusiones con los acreedores, en formas que sean inminentes (forthcoming) y que indiquen dónde hay posibles áreas de intercambio o compromiso o flexibilidad, dando lo que se puede dar y entonces decir, por ejemplo: ‘ésta es mi situación, así veo que va a evolucionar, puedo dar más en un lado pero menos en otro’. Esta es la definición de buena fe.
—¿La negociación por las tarifas públicas es parte de las condiciones que pide el Fondo para seguir renovando los créditos?
—Existe un fuerte convencimiento de nuestro staff acerca de que es peligroso no otorgar a las empresas de servicios públicos los aumentos de tarifas adecuados. Pero la otra parte de ese convencimiento es que el interés en el tema de las tarifas de servicios es principalmente una preocupación del Banco Mundial, y no del FMI. Nosotros no imponemos condiciones en ese punto.
—¿Y en qué se basa la preocupación del Fondo por las tarifas?
—Uno de los motivos es que, dada la historia inflacionaria de la Argentina, si los aumentos se demoran mucho, después tendrán que ser muy grandes y eso producirá un impacto en el nivel de precios, creando expectativas inflacionarias. Ese es un punto. Y el otro es que nos gustaría ver que la Argentina tome un sendero de crecimiento sostenido. Si no hay una inversión adecuada en la capacidad de las empresas de servicios, con el tiempo se abortará el crecimiento y ésa será una dificultad macroeconómica.
—Esa es una suposición. ¿No podrían equivocarse?
—Sí, por supuesto (risas). Lo que quiero decir es que seguramente en algún momento, la demanda (de servicios públicos) superará a la oferta. Y sabemos que no hay inversiones y tampoco es que se estén postergando. Esto no es 100% seguro que vaya a ocurrir, sólo un supuesto, de acuerdo.
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