LA ACTUALIDAD DE LA BIOTECNOLOGÍA Y EL DESARROLLO ECONÓMICO
Boy, docente de la Universidad Nacional del Litoral dijo que “El incesante avance del hambre en grandes sectores de la sociedad no tiene expectativas de solución con las actuales políticas agropecuarias. Al menos eso de desprende de la tendencia a convertir al país en un
gran campo sembrado de soja, con la consiguiente inutilizaron de las tierras durante gran parte del año. “El 50 por ciento de los lotes sembrados con soja, en el invierno se transforma en barbecho. Es
decir, no es cultivado”, expresó el panelista Adolfo Boy, en el marco de su disertación sobre Políticas Agrarias y exclusión social.
En su exposición en el aula Vélez Sarsfield de la Facultad de Derecho de la UNL, Boy se refirió además a la importancia del desarrollo de la biotecnología asociada al desarrollo económico y al cuidado ambiental, tanto en la actualidad como para el futuro.
La siembra directa, el peligro de los agrotóxicos, la nula rotación de cultivos y la constante aparición de plagas que obligan a la utilización de nuevos químicos para contrarrestarlas también fueron temas sobre los
cuales expuso Boy, ante un auditorio de más de 70 personas.
Situado en las antípodas del pensamiento que rige la actual modalidad de cultivos, Boy consideró que “el establishment científico considera como cosa suya la regulación de políticas y le dice a la sociedad civil
que sigan haciendo cola para recibir la bolsa de soja solidaria”.
También hizo hincapié en la forma en que los productores se ven obligados a tratar la provisión de semillas: “¿compramos semillas o las alquilamos?”, desafió, al tiempo que se preguntó por el cumplimiento
de la Ley de Semillas.
Por la importancia del tema, Boy empleó varios minutos para referirse a la siembra directa. “Tiene ventajas, como frenar la erosión, pero produce cambios como la disminución de la temperatura del suelo y una mayor
carga patógena. Revela, además, que cada nueva tecnología viene a emparchar los problemas que causó la anterior. Por eso se trabaja en semillas que puedan germinar en las nuevas condiciones”, explicó.
Ya sobre el final de su exposición, Boy consideró que el problema fitosanitario “es grave”, dijo que “obviamente” hay impacto ambiental con la soja transgénica, y opinó que las autoridades del sector “no pueden predecir” las consecuencias.
Boy dejó datos realmente reveladores y preocupantes relacionados a la política exportadora que se está aplicando en el país: “Por cada 2 millones de dólares que exporta la industria aceitera se generan dos
puestos de trabajo”.
El dato, tan simple como se enunció, explica en profundidad hasta qué punto generan exclusión las actuales políticas agrarias.
Este contenido no está abierto a comentarios

