LA AFIP HARÁ UN REGISTRO DE VENTAS DE AUTOS Y DEPARTAMENTOS USADOS
Antes de fin de año, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) creará un registro obligatorio para todas las concesionarias de automotores. La medida apunta a fiscalizar más estrechamente un negocio que este año incluirá casi 1 millón de operaciones, según estimó ayer el titular del organismo de control, Alberto Abad.
El funcionario sostuvo que “la inmensa mayoría (de esas operaciones) es en negro”. Además, reveló que el paso siguiente será abrir un registro similar para inmobiliarias. En este último caso, el objetivo también es eliminar las operaciones no declaradas ante Impositiva. En muchos casos, los participantes de las operaciones deberían estar alcanzados por el impuesto sobre los Bienes Personales. Además, según la AFIP, existe un alto grado de subfacturación de unidades, es decir, se declaran precios menores que el realmente pagado para pagar menos impuestos.
Estos anuncios los hizo ayer Abad durante una disertación de en el Congreso de la Asociación de Supermercadistas.
Clarín buscó más precisiones entre los técnicos del organismo. Allí aclararon, con respecto al registro sobre automotores, que quienes están en la mira son los comercios de compra y venta de autos, aunque el registro también será obligatorio para las concesionarias de cero kilómetro. En las operaciones con vehículos nuevos las operaciones en negro son poco probables, explican.
Sin embargo hay un amplio sector de comerciantes en automotores usados donde muchas de las ventas son en negro y de ahí los esfuerzos de AFIP por afinar la puntería en ese sector. “Con 1 millón de operaciones que, en promedio, rondan los 20.000 pesos es mucho el dinero que se mueve”, graficaron en el organismo de recaudación.
En el registro deberán inscribirse obligatoriamente todos los que se dediquen a la compraventa de automotores nuevos o usados. Además, la AFIP les requerirá un informe detallado sobre el stock de unidades que tienen disponibles. Por ejemplo, qué autos le pertenecen y cuáles están en consignación. Luego el organismo —siempre a través de Internet— hará un seguimiento de la evolución de los stocks en función de la información sobre las transferencias de dominio que le reportará el Registro de la Propiedad Automotor. Así se buscará armar un banco de datos entre lo que informen los concesionarios y comerciantes por un lado y los registros del automotor por otro.
De ese cruce de datos, la AFIP pretende lograr una “trazabilidad” de los coches, individualizar exactamente las manos por las que pasaron y cuánto se pagó en cada una de las ventas. Además, cada alteración en los stocks de las concesionarias deberá tener correspondencia con las transferencias de dominio.
La AFIP en este momento tiene 13 millones de automotores en su base de datos integrada —llamada E-Fisco— pero le falta completar ese cruzamiento utilizando además la información que le brindan por convenio, las direcciones de renta provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires sobre el impuesto automotor.
El registro de inmobiliarias se usará desde 2006 con el mismo esquema sobre compra venta de viviendas usadas.
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