La agencia privada de espías más polémica del mundo se instala en España
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2018/10/mossad.jpg)
Black Cube es una agencia privada de inteligencia israelí que monta operativos en todo el globo. Usa empresas pantalla y agentes que fingen ser ejecutivos para recopilar información.
Espiaron a las mujeres que denunciaron a Weinstein y a asesores de Obama. Eso sí, niegan que les contratara Puigdemont: “Nunca hubo contactos”. En unos meses esta compañía de ex agentes del Mossad desembarcará en Madrid. Ya tienen oficinas en Tel Aviv, Londres y París
Antonio Somma se reunió en un restaurante de Roma con dos empresarios chinos que querían contratarlo para invertir en el negocio de los seguros en Italia. Antes de la cita, el bróker italiano había investigado a sus potenciales socios chinos -su web, sus redes sociales, su tarjeta de visita…- para saber con quién se disponía a negociar. Y todo parecía en orden. En un momento de la reunión, los chinos mostraron cierta inquietud por la situación jurídica de Somma, que estaba inmerso en un litigio con la aseguradora estadounidense AmTrust.
Temían que este contratiempo pusiera en peligro su negocio.Somma les respondió que AmTrust se había aprovechado de él y que había solicitado una compensación millonaria que se resolvería mediante arbitraje. Cuando los chinos le pidieron más garantías, Somma afirmó que tenía todo bajo control y que esperaba ser beneficiado con 400 millones de euros. Más tarde, añadió: «El árbitro es una persona…».
Antes de despedirse, uno de los empresarios chinos le preguntó directamente «¿Cuánto cuesta aquí arreglar ese asunto?». El italiano no dijo nada. Se limitó a enseñarle una cifra en un trozo de papel: «10%».Somma tenía razón. El laudo del arbitraje resultó favorable a sus intereses. Sin embargo, poco después los abogados de AmTrust consiguieron anularlo en los tribunales. Demostraron que el árbitro, Marco Lacchini, había recibido un soborno de Somma, que le había prometido el 10% del dinero que obtuviera de AmTrust.
Entre las pruebas que se mostraron en su contra estaban la nota de papel y la conversación en el restaurante, además de una grabación realizada al propio árbitro Lacchini en la que reconocía su «flexibilidad» como árbitro durante una reunión que mantuvo con unos ejecutivos interesados en sus servicios de una escuela de negocios de Oriente Medio.
AmTrust se ahorró una fortuna. El secreto: los empresarios chinos, la escuela de negocios árabe, todo, era una sofisticada representación teatral. Una operación orquestada por Black Cube, una empresa de inteligencia israelí contratada por AmTrust para demostrar que Somma no jugaba limpio en el litigio.Nos adentramos en la agencia privada de espías más polémica del mundo. Ya tiene sedes en Tel Aviv, Londres y París y, en cuestión de unos meses, se establecerá en Madrid.El desarrollo del caso de AmTrust, confirmado a Papel por el ex agente de inteligencia israelí K.C., bien podría haberse producido en Panamá, Nueva York o Barcelona.
Aquí las fronteras no importan. Black Cube cobra por desenterrar secretos y proporcionar inteligencia para la localización de bienes y dinero. Su trabajo incluye en muchos casos la aparición de agentes que se hacen pasar por inversores extranjeros y empresas pantalla con oficinas y personal ficticio. Sus clientes son multinacionales, magnates y, también, gobiernos. Según un abogado de un cliente, además de la tarifa por sus servicios, se suelen incluir cláusulas por las que Black Cube cobra una comisión del «dinero recuperado» que ronda «el 4%».
Este contenido no está abierto a comentarios

