LA ALIANZA ATACA DE NUEVO
El Frente Progresista Cívico y Social, como alternativa opositora electoral, sigue siendo parte de un borrador que no se logra pasar en limpio. Anoche las partes no pudieron salvar el principal escollo que los mantiene empantanado: el primer nombre de la lista de candidatos a diputado nacional. Mientras los socialistas se atalonaron en que sea Hermes Binner, los radicales insisten en que debe ser un hombre de su extracción. No obstante, quedaron en continuar conversando la semana próxima, aunque no fijaron la fecha de ese encuentro.
Dirigentes de la UCR y el PS mantuvieron en la tarde de ayer la tercera reunión conjunta exploratoria de alternativas que les permitan integrarse en una coalición electoral para presentar listas comunes en las primarias del 7 de agosto y las generales del 23 de octubre. Para entonces la mayoría de los puntos que se habían comenzado a discutir el lunes se siguieron analizando el martes, y el miércoles parecían ya resueltos. La idea del frente estaba en pleno avance, pero al caer la tarde de ayer tuvieron que admitir que el impulso se frenó.
Aunque las numerosísimas reuniones con sus dirigentes, legisladores, intendentes y concejales hicieron que los negociadores radicales llegaran a la reunión con los socialistas sabiendo que en su partido las opiniones están sumamente divididas entre quienes propician la coalición y quienes reclaman presentarse en soledad, el aceleramiento de las conversaciones disparó las suspicacias en una pendiente ascendente en la UCR.
Paradójicamente, las voces de dudas surgieron entre quienes con anterioridad se habían declarados favorables a aliarse con el PS, los que en las últimas horas comenzaron a insinuar que los encuentros podrían haber sido más que meramente exploratorios.
Los entendimientos -que para los socialistas ya son acuerdos y para los radicales apenas elementos de una propuesta global que pondrán a consideración de su convención provincial, que tiene previsto reunirse el lunes 18- pasaron hasta ahora por consensuar un nombre. Ni socialistas ni radicales hablan de alianza. Pero estos últimos habrían objetado que se llame Frente Cívico y Social Santafesino afirmando que se trata de una denominación con una fuerte carga radical por sus recientes antecedentes en Catamarca y Santiago del Estado.
En cambio, propusieron que la coalición se llame Frente Progresista, Político y Social. La diferencia se zanjó con el rótulo Frente Progresista Cívico y Social.
Otro de los entendimientos estipula que entre los cuatro primeros puestos de la lista de candidatos a diputado se ubicarán dos socialistas y dos radicales y que éstos pivotearán la campaña electoral. Los socialistas aceptaron mostrarse opositores al gobierno provincial tanto como al gobierno del presidente Néstor Kirchner para aventar cualquier resabio del proyecto transversal con que la Casa Rosada seducía a Binner.
Los negociadores, que se retiraron del comité provincial de la UCR alrededor de las 21, fueron el presidente de ese partido, Felipe Michlig; el titular de la convención radical, Raúl Molinas; el presidente del Foro de Intendentes Radicales, Jorge Placenzotti; Julián Galdeano y Federico Pezz, mientras que por el Partido Socialista lo hicieron los diputados Raúl Lamberto, Antonio Bonfatti, Alfredo Cecchi y Sergio Liberatti, además del diputado nacional Eduardo Di Pollina.
El problema de compartir
Una eventual campaña electoral conjunta entre socialistas y radicales llevaría las siglas de ambos partidos de manera visible, será financiada en partes iguales y deberá formar parte de un entendimiento programático que no solamente sirva para este año sino que cimente un entendimiento hasta el 2007.
De allí que también se afirme que en ese aspecto estaría acordado que una eventual fórmula a gobernador deberá ser compartida, y que los legisladores de cada partido que se elijan integrarán un interbloque. Así lo dijo Bonfatti, para quien las coincidencias con la UCR deben servir “no sólo para un frente de cara a estas elecciones”.
Desde el socialismo consideraron “importante” que se haya alcanzado “una definición política de conformar un nuevo espacio” junto con los radicales y minimizaron las expectativas de los negociadores de la UCR de ser ellos quienes encabecen la lista de candidatos a diputado nacional.
“A quién se le ocurre que se le puede pelear el primer lugar a Binner con un candidato radical que ni siquiera tiene nombre todavía”, destacaron fuentes socialistas a poco de terminar el encuentro.
“Acá lo central, al margen de los nombres, es la decisión de fortalecer la voluntad de constituir la alianza”, consideró otro socialista que se sentó en la mesa, y agregó que el planteo radical de tener el número uno en la lista “es una posición de fuerza, pero la realidad se impone”, en clara alusión a que el nombre de Binner es inamovible.
El miércoles próximo el radicalismo citó en el comité provincial a todos los actores políticos del partido para analizar el avance de las negociaciones. Allí estará, en gran en parte, la decisión sobre si se constituye o no la alianza, aunque quedará la última y definitiva instancia cuando, el 18 de abril, se reúna la convención partidaria, que es el órgano facultado para definir la política electoral del partido.
El borrador del acuerdo, punto por punto
Los puntos que los radicales les presentaron a los socialistas como condición para reeditar una alianza santafesina son los siguientes: los cuatro primeros lugares de la lista de candidatos a diputado se repartirán en un 50%. Después del 5º lugar se incorporan los otros partidos con un postulante cada uno. Los gastos por proselitismo se comparten. La campaña electoral la encabezan los 4 primeros de la nómina. El nombre del partido que lidera la lista de diputados va impreso segundo en la boleta. El partido que encabece el listado de diputados irá segundo en la lista de 2007. La fórmula a gobernador debe estar integrada por un candidato de cada partido. Los nombres de los postulantes los pone cada fuerza política. La oposición debe ser tanto al gobierno peronista de la provincia como de la Nación. El socialismo objetó algunos ítems: quiere conocer previamente los nombres de los candidatos que colocará el radicalismo y consideró que el nombre de Frente Cívico está muy identificado con la UCR y propuso Frente Progresista y Social.
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