LA ALIANZA ENTRE MACRI Y MURPHY YA TIENE FECHA DE LANZAMIENTO: 25 DE MAYO
El sol del 25 viene asomando con novedades políticas. Los referentes del centroderecha, Ricardo López Murphy y Mauricio Macri, decidieron apurar para el miércoles el lanzamiento de su acuerdo electoral, con el propósito de capitalizar el vacío que dejará el Presidente en la Capital por su anunciado faltazo a las actividades protocolares de la Fecha Patria para trasladarse a Santiago del Estero.
Coincidieron en priorizar la necesidad de ganarse la patente de principal polo opositor, en vistas del aislamiento de Elisa Carrió y el internismo que debilita a la UCR. Por eso, no les importó que al comité negociador todavía le quede por tejer varias puntadas estratégicas, ni que el espacio carezca aún de un nombre que lo identifique. Los dos líderes se hablaron el viernes por teléfono para concertar la cita, que todavía no tiene horario ni lugar. Fue durante las horas que ambos coincidieron en Buenos Aires: Macri acababa de deshacer las valijas de sus vacaciones en Miami y el Bull dog las estaba preparando para ir a dar conferencias en Perú.
Consideraron que a esta altura de las gestiones ya resulta irreversible el acuerdo entre Recrear y Compromiso para el Cambio, a la que sus integrantes se obstinan en llamar “el frente”, evitando usar el desgastado “alianza” que evoca la fracasada experiencia de la UCR y el Frepaso.
Durante el fin de semana, los negociadores por el macrismo (Eugenio Burzaco y Horacio Rodríguez Larreta) y el murphismo (Edgardo Srodek y Hugo Martini) buscaban limar a paso forzado las últimas asperezas, para que en el acto de presentación puedan disimularse los gestos de desconfianza que aún persisten.
De hecho, los referentes decidieron unirse más por presiones externas que por convencimiento. En torno de Murphy no se disiparon las sospechas sobre eventuales coqueteos de Macri con el duhaldismo, si llega a romper con Kirchner en un futuro. Y el empresario no está convencido de que el Bull dog haya abandonado su perfil “gorila” por mostrarse junto a un puñado de punteros del PJ. Pudieron más la insistencia de los empresarios que condicionaron el financiamiento de sus campañas a la unidad y el espanto de ver amenazadas sus chances electorales por tener que disputar el mismo electorado desde listas separadas.
Con todo, se muestran entusiasmados por las expectativa que aseguran haber generado en sectores que creen conveniente ponerle límites al Gobierno. Aunque ninguno maneja mediciones sobre la incidencia de la unión en sus respectivos -y complicados— desafíos electorales: Macri tendrá enfrente a Carrió y probablemente al canciller Rafael Bielsa, en tanto que Murphy deberá vérselas seguramente con Cristina Kirchner y el actor Luis Brandoni, quien podría recortarle sensiblemente la porción de adherentes radicales que consiguió en las presidenciales de 2003.
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