LA API INICIÓ LA CAZA DE EVASORES EN EL MERCADO DE PRODUCTORES DE ROSARIO
Con un festival de cebollas y frutas recibieron ayer los trabajadores del Mercado de Productores de Rosario -27 de Febrero y San Nicolás- a los inspectores de la Administración Provincial de Impuestos (API), quienes arribaron ayer por la mañana al predio en el marco del primer operativo de rastrillaje que realiza la gestión de Héctor Serravalle para detectar posibles maniobras de evasión fiscal, especialmente del impuesto a los ingresos brutos.
El subdirector de fiscalización, Jorge Krieger, explicó que los resultados del operativo se conocerán en los próximos días, ya que continuará a lo largo de esta semana hasta completar los 240 puestos que tiene el Mercado de Productores. Sin embargo, adelantó que se detectaron algunas irregularidades.
Sin la puesta en escena habitual que acostumbra el Santiago Montoya, el recaudador de la provincia de Buenos Aires, sesenta inspectores que contaron con apoyo policial irrumpieron en los galpones. Un grupo se ocupó de pedir documentación a los puesteros del mercado, mientras que otros se apostaron en los ingresos al predio para controlar que toda la mercadería que saliera lo hiciera con su correspondiente factura.
Sin embargo, no fueron bien recibidos. Apenas llegaron al lugar, los inspectores se encontraron con una lluvia de frutas y hortalizas que arrojaron quienes trabajan en el mercado en señal de descontento por su presencia.
Frente a esta situación muchos verduleros decidieron no ingresar al mercado. En cambio, varios de los que estaban en el interior del predio decidieron esperar hasta que los inspectores levantaran los controles. Otros, más desesperados, revolvían las guanteras de sus camionetas buscando algún papel que sirviera como salvoconducto fiscal. Incluso, tres puesteros cerraron sus negocios antes de que los sabuesos llegaran a sus locales.
Los que en un primer momento expresaron mayor malestar fueron los changarines, quienes luego disiparon su bronca cuando comprobaron que los agentes fiscales santafesinos estaban en búsqueda de maniobras de evasión en la facturación y no se concentraron en auscultar casos de informalidad laboral.
Tal como lo adelantara la semana pasada a La Capital el titular de la API, Héctor Serravalle, Krieger recordó que este es el primero de los operativos rastrillo, a los cuales le seguirán galerías comerciales y otros rubros.
Control para todos
Las autoridades del Mercado de Productores consideraron como positiva la realización de los controles y destacaron que, a diferencia de otras épocas, sólo tres comercios cerraron ante los controles, lo que representa el 1% de los puestos. “Es un porcentaje menor de lo que encuentran en un shopping”, aseguró el administrador del Mercado, Alberto Pirovano.
Por otra parte, no fueron pocos los puesteros que se quejaron de que las inspecciones siempre “caen” sobre el mercado y cuestionaron a los sabuesos la falta de control en lo que denominaron los “delivery” de Circunvalación.
Los comerciantes denunciaron que en la franja de esa arteria entre Oroño y bulevar Seguí existe un “verdadero festival de venta en negro de frutas y hortalizas, que no paga impuestos ni tiene controles de salubridad”.
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