LA ARGENTINA EMPATÓ SIN GOLES CON PERÚ, EN CHILE
A través del partido, de menos a más, la Argentina ofreció señales que se convirtieron en más y más confiables. Pero, aún así, al conjunto albiceleste le faltó darle más continuidad a sus buenos momentos y, fundamentalmente, acertar en los instantes favorables. En el debut del Preolímpico, el Sub 23 de Marcelo Bielsa empató 0 a 0 con Perú, por el Grupo B, y merodeó la victoria pero no pudo atraparla entre su falta de profundidad y la carencia de variantes ofensivas que hubiesen enriquecido su propuesta.
Un encuentro cerrado, casi sin vuelo futbolístico y con demasiada preponderancia atlética, instaló rápidamente la sensación de que sería un partido complicado. Porque Perú, con un 4-4-2 compacto, impuso resistencia física y mucha disciplina y atención táctica en un intento de controlar la iniciativa de la Argentina. Y casi siempre lo consiguió porque a los dirigidos por Marcelo Bielsa les faltó ingenio, inventiva y sorpresa para vulnerar el achique de espacios que le propuso el conjunto incaico.
A la Argentina le costó soltarse. Y terminó repitiéndose en sus proyecciones por los costados. La idea, originalmente, era correcta para desbaratar a esa defensa peruana atrincherada, pero a los recorridos ofensivos albicelestes les faltaron terminación en el corazón del área rival. Y fue allí donde entró muy poco en juego Carlos Tevez, de discreta presencia en los dominios del arquero adversario. Es que, enseguida hay que aclarar, el jugador de Boca no rinde en esa función, no desequilibra si se trata de aprovechar los centros que alternativamente le lanzaron las parejas César Delgado-Clemente Rodríguez (mejor por este sector) y Mariano González-Osmar Ferreyra.
Los centrales peruanos prevalecieron ante esos embates repetidos. Lucho González, por una franja central demasiado fortificada y congestionada, no se hizo cargo de la conducción. La falta de juego interior alejó a la Argentina de la valla de Erick Delgado. Y su mecanización se volvió previsible. Sólo inquietó el conjunto de Bielsa después de un centro largo que bajó Tevez para un remate algo débil de Leandro Fernández que contuvo el guardameta peruano. No saber cerrar sus recorridos ofensivos se convirtió en el peor error argentino.
Perú, refugiado y defensivo, únicamente apostó por un par de esporádicos contraataques. Y aún así, con baja posesión del balón, se las ingenió para complicar a la defensa albiceleste con algunos centros cruzados que desnudaron desinteligencias entre los tres centrales.
En la etapa final Perú bajó su intensidad defensiva y esto le permitió a la Argentina contar con algunos espacios hasta aquí desconocidos. Incluso, Tevez dispuso de esos metros que lo volvieron más gravitante en el juego. El delantero de Boca ahora sí cobró más incidencia en el cotejo, hasta el punto de convertirlo en figura al arquero Erick Delgado porque tres veces le ahogó el festejo con igual cantidad de paradas estupendas. Y en el final, tras una muy buena mabiobra del Apache, salvó ante Lucho González.
Perú abandonó su tibia búsqueda definitivamente. Todo el peso del encuentro se volcó a los intentos de la Argentina, que como virtud jamás se desesperó e intentó cuidar cada uno los recorridos del balón, pero le faltó una mayor cuota de agresividad y justeza en los últimos metros para conseguir la victoria. En el estreno, la Argentina no pudo sumar tres puntos. Igualmente, entregó alguna sseñales que invitan a confiar.
Al final, siete al banco
Pese a lo que originalmente indicaba el reglamento, finalmente sólo siete jugadores pudieron integrar el banco de suplentes. Anoche, los dos jugadores que quedaron al margen de los recambios fueron Pablo Jerez y Franco Cangele, ambos de Boca.
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