LA ARGENTINA ES UNO DE LOS PAÍSES MÁS OPTIMISTAS
Con expectativas de mejoras económicas y de estabilidad entre la población, la Argentina es uno de los quince países más optimistas del mundo de cara a 2005, en un ranking encabezado por Vietnam, Túnez y Georgia, y que, en el otro extremo, muestra a Filipinas y a Grecia como los más pesimistas.
Según una encuesta de TNS-Gallup realizada en 65 naciones, la Argentina se encuentra en el lugar número 12 de la lista, una tendencia que continúa los índices registrados hace doce meses, cuando se ubicó en el octavo lugar. Además, nuestro país es el tercero más optimista entre los latinoamericanos.
En los países más optimistas, Vietnam, Túnez y Georgia, más del 70 por ciento de la población cree que 2005 será mejor que el año que está terminando. En cambio, en Filipinas y en Grecia, alrededor del 50 por ciento de la gente cree que el próximo año será peor.
En la Argentina el alto nivel de optimismo se mantiene por segundo año consecutivo. Un 60 por ciento de los argentinos considera que 2005 será mejor que este año, mientras que un 32 por ciento opina que será igual, y sólo un 5% cree que será peor.
Aunque el índice bajó del 66 por ciento en la víspera de 2004 a un 60 por ciento para 2005, la actitud positiva de los argentinos se ubica en los niveles más altos de las últimas décadas.
El optimismo predomina en todos los estratos sociales, en especial entre los niveles socioeconómicos medios. La tendencia aumentó, en particular, entre los más jóvenes: un 70 por ciento cree que el año próximo será mejor que el que termina.
En cuanto a la economía, los argentinos tiene expectativas altas. Un 46 por ciento de los consultados piensa que 2005 será un año de mayor bonanza económica, mientras que un 42% opina que será igual y tan sólo un 9 por ciento estima que la situación empeorará.
Los optimistas sobre la economía se distribuyen por igual en todos los estratos sociales, aunque sí se advierte que los hombres consideran que habrá una mejora en mayor proporción que las mujeres (49 contra 43%). Y entre quienes creen que la situación no cambiará se destacan los universitarios (un 47%) y los jóvenes y adultos de 25 a 49 años (47%).
En comparación con los valores del año último, el porcentaje de argentinos que cree que la economía mejorará ha disminuido (de 58 a 46%), así como hoy hay más personas que consideran que 2005 será igual a 2004: 42 contra 27% el año pasado.
Un tema relacionado con la economía y que figura entre las mayores preocupaciones de los argentinos es el desempleo. Según la encuesta de TNS-Gallup, se puede considerar que la percepción de los argentinos sobre este índice es optimista en términos generales. Un 39 por ciento de los argentinos piensa que el nivel de empleo permanecerá igual en 2005 y un 36% cree que disminuirá, mientras un 20 por ciento considera que el problema se agravará. Entre los más pesimistas se encuentran miembros de la clase baja, personas con educación primaria únicamente y los habitantes del interior del país.
En cuanto a los conflictos sociales y las huelgas que se repitieron durante 2004, la mayoría (un 53%) opina que no disminuirán el año próximo. Incluso, hay un 26% que considera que aumentarán y sólo un 15 por ciento cree que disminuirán.
Los argentinos también creen que la conflictividad se mantendrá a nivel mundial: un 45 por ciento estima que las disputas internacionales seguirán en el nivel de 2004, un 29% cree que el panorama empeorará y un 19 ciento es optimista y considera que será un año pacífico.
El resto del mundo
Los países más optimistas del mundo son Vietnam (el 72 por ciento cree que 2005 será un año mejor), Túnez (72%) y Georgia (71%). En Vietnam, el caudal de inversiones está ayudando al país a lograr un crecimiento sostenido, además de la importante actividad turística y de la estabilidad adquirida tras años de guerras.
En Túnez el optimismo se debe a las buenas perspectivas de crecimiento económico. Georgia, por su parte, también había encabezado el ranking hace un año, luego de superar la crisis que llevó a la renuncia del presidente Edward Shevardnadze tras una ola de revueltas populares en 2003.
También hay optimismo en la zona de Asia Pacífico, especialmente en Hong Kong (que fue uno de los más optimistas de cara a 2004) y en China -sobre todo en Pekín-, que tienen un 70 por ciento de expectativas positivas para el año próximo.
Otra de las regiones más optimistas el año pasado, Kosovo, mantiene su alto nivel al igual que en los cuatro últimos años, cuando el fin de la guerra y la reconstrucción trajeron buenos ánimos a la población.
En el otro extremo de la lista se encuentran Filipinas, donde un 52 por ciento piensa que el próximo año será peor, y Grecia (48%). El pesimismo registrado en Filipinas se debe fundamentalmente a que la encuesta fue realiada en momentos en que el país era azotado por desastres climáticos que causaron numerosos muertos y cuantiosos daños materiales.
Grecia, por su parte, encabeza el pesimismo que caracteriza a las naciones de Europa Occidental, con la excepción de los países escandinavos. Algunos de los motivos para esta apreciación negativa podrían encontrarse en las presiones políticas que aquejaron al Viejo Continente este año, las escasas perspectivas de mejoras en la economía, la amenaza del desempleo y la incertidumbre ante el impacto que tendrá la ampliación de la Unión Europea de 15 a 25 miembros.
Siguen a Grecia en pesimismo Holanda, donde el 41% de la población realiza pronósticos negativos para 2005, Francia (34%), Portugal (30%) y Alemania (28%). En este último país la recesión que se prolonga desde hace varios años influye en la percepción negativa de la población: un 48% considera que 2005 será de dificultades en lo económico y un 68% teme que aumente el desempleo.
Optimismo en EE.UU.
En Estados Unidos, en cambio, la población es optimista sobre el año que comenzará la semana próxima: el 65% cree que 2005 será mejor y un 31% considera que traerá prosperidad económica. Los índices de optimismo descienden para las perspectivas de paz internacional, debido a la guerra en Irak y la amenaza del terrorismo, opinión que es mayoritaria en todo el mundo.
En América latina, el ranking lo encabezan Panamá (66%), Uruguay (61%), y la Argentina. En los dos primeros países, el optimismo está asociado con un cambio de gobierno o con buenas perspectivas económicas. En contraste, Perú, Paraguay y Guatemala tienen índices de entre 35 y 39 por ciento de pesimismo.
La encuesta fue realizada entre noviembre último y este mes entre 60.000 ciudadanos de 65 países por TNS y Gallup International. En la Argentina se realizaron 1005 entrevistas.
Por Pilar Conci
De la Redacción de LA NACION
Las últimas décadas
El 60 por ciento de optimismo que expresan hoy los argentinos para el año próximo se ubica entre los niveles más altos de las últimas décadas.
El pico de optimismo se registró en 1983, cuando el regreso de la democracia catapultó las esperanzas de mejoras de la población a un 83%. Los vaivenes económicos que caracterizaron al país durante la década del 80 disminuyeron el optimismo, que volvió a subir a fines de 1989, cuando Carlos Menem llegaba a la presidencia. Durante el segundo mandato del dirigente riojano las expectativas fueron disminuyendo hasta que repuntaron en 1999, cuando esta vez fue el nuevo gobierno de la Alianza el que trajo optimismo.
Los años 2000 y 2001 se encontraron entre los de mayor pesimismo, pero la tendencia se revirtió en 2002 y notablemente a partir de 2003, con la asunción del presidente Néstor Kirchner y las esperanzas de mejoras en la economía.
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