LA ARGENTINA LLEGA AL CONSEJO DE SEGURIDAD
Un paso al frente. La Argentina volverá a integrar el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a partir del 1º de enero del año próximo, cuando se integrará además como presidente del cuerpo, según quedó formalizado ayer.
El respaldo internacional significa una distinción para la diplomacia del gobierno de Néstor Kirchner: el país obtuvo el voto casi unánime de la Asamblea General de la ONU: 188 votos sobre 191 países miembro. Así, ocupará el sitio como miembro no permanente del Consejo y compartirá con Brasil la representación de la región de América latina y el Caribe, haciendo valer el “estratégico” eje Buenos Aires-Brasilia.
También así se atenuará –se espera– la disputa entre ambos socios del Mercosur, que pulsean, desde ópticas muy diferentes, por un sitial permanente en el estratégico cuerpo. Brasil lo requiere para sí, alegando un derecho “histórico” por su importancia internacional –llegó a ser la octava potencia y hoy es uno de los 10 países más poderosos del globo–; en tanto que la Argentina pretende que la poltrona sea para Sudamérica y que se ocupe con turnos rotativos.
Al margen de ello, la Argentina ocupará por octava vez en la historia y durante dos años la plaza en el Consejo de Seguridad –la última vez fue en el 2000– según se decidió en la sede del organismo, en la ciudad de Nueva York.
La candidatura de la Argentina, que ocupará el lugar de Chile, fue propuesta por el Grupo Latinoamericano y del Caribe (Grulac).
El embajador argentino ante la ONU, César Mayoral, resaltó ayer que la incorporación de la Argentina al Consejo de Seguridad significa “un reconocimiento, porque se ve al país como responsable y que lucha contra la pobreza y defiende las libertades individuales y la democracia”.
Mayoral destacó además que representa “una oportunidad para fortalecer la acción con Brasil y llevar adelante propuestas conjuntas” ante el organismo, ya que la alianza entre Brasilia y Buenos Aires es “estratégica”.
Mayoral explicó que, si bien la incorporación formal de la Argentina al Consejo de Seguridad se producirá el próximo 1º de enero, podrá participar en las sesiones desde noviembre, por su doble condición de miembro nuevo y presidente a cargo, apenas asuma.
La Argentina se incorpora como nuevo miembro no permanente del Consejo de Seguridad junto con otros dos representantes de la región Africa-Asia, Japón y Tanzania; y otros dos por Europa, Grecia y Dinamarca.
Estos cinco países se sumarán a otro grupo de representantes no permanentes –Rumania, Filipinas, Argelia, Benin y Brasil– y a los cinco miembros permanente, todos ellos potencias nucleares y mandamás de la globalización, que son Francia, Gran Bretaña, Federación Rusa, Estados Unidos y China.
Son, sin más, los ganadores de la Segunda Guerra Mundial, tras la cual, en 1945, se conformó la ONU con 51 miembros y reemplazando a la Sociedad de las Naciones de la preguerra.
El plan: respeto al consenso y a los derechos humanos
“La instrucción del presidente Néstor Kirchner es fortalecer el «multilateralismo» con la idea de que sólo el conjunto de los países debe regir los destinos de la humanidad cuando se desarrolla un conflicto”, resaltó ayer el embajador argentino ante las Naciones Unidas, César Mayoral.
El diplomático explicó que si bien la Argentina se sumará al Consejo de Seguridad de la ONU en enero, en realidad comenzará a concurrir desde el mes próximo a las reuniones, en función de que ocupará la presidencia del cuerpo.
Mayoral también indicó que, aunque el Consejo tiene una agenda internacional delineada, el gobierno nacional tiene “puntos de interés” para desarrollar en el organismo, entre los que incluyó “los grandes lineamientos de defensa de los derechos humanos, la lucha contra la pobreza y el subdesarrollo, y la integración de América latina”.
Desde Nueva York, Mayoral evaluó que la incorporación al Consejo significa que “la comunidad internacional sigue reconociendo a la Argentina como un país responsable, defensor de los derechos humanos y las libertades individuales, que lucha contra la pobreza”.
Para el diplomático, además, la presencia de Brasil junto con la Argentina en la representación de América latina y el Caribe “es una gran oportunidad para fortalecer la acción conjunta y llevar adelante propuestas comunes”.
“Tenemos una alianza estratégica”, recordó y resaltó Mayoral.
La Argentina ingresará en el lugar que deja Chile como representante de América latina y el Caribe, región que ya había expresado su respaldo en enero de este año.
Pero el apoyo quedó claramente plasmado en la contundente votación que aprobó el ingreso de la Argentina al Consejo de Seguridad, en la que no hubo votos en contra sino sólo una abstención.
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