LA ARGENTINA YA NO ES UN "PUNTO CONFLICTIVO" EN EL MUNDO FINANCIERO
El embajador argentino en Washington, José Octavio Bordón, señaló hoy como “un dato positivo” que la problemática de la Argentina, más allá de los “muchos problemas sociales” que presenta el país, haya dejado de ser un tema central de debate en la última Asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Para el diplomático argentino, esto se debe a que la Argentina logró “salir de la turbulencia y la crisis que vivió durante cuatro años”.
Bordón dijo que cuestiones tales como ajuste de tarifas de servicios públicos y/o seguridad jurídica “no estuvieron en las conversaciones”.
El diplomático asistió al ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el presidente del Banco Central, Martín Redrado, en las reuniones que mantuvieron con funcionarios del FMI y del gobierno de Estados Unidos.
Señaló que consideró como “positivo” que “no aparezca la Argentina como uno de los puntos conflictivos” para los participantes de la última asamblea de otoño del FMI, “tal como estábamos acostumbrados a ser en los últimos dos, tres y cuatro años”.
Más allá de esto, Bordón reconoció -desde Washington- que pese a que el país logró “salir de la turbulencia y crisis que vivió durante cuatro años”, aún “tiene muchos problemas sociales que resolver”.
Tras acompañar a Lavagna y Redrado en gran parte de la ronda de encuentros que mantuvieron en la capital estadounidense, Bordón refirió que en la comitiva argentina observó “la misma sensación que mostró el presidente (Néstor Kirchner, en su última visita a Nueva York): satisfacción por los logros obtenidos y mucha conciencia por las dificultades sociales que aún hay que resolver”.
Al referirse a las presentaciones realizadas por Martín Redrado, el representante argentino ante el gobierno de George Walker Bush dijo que el titular del BCRA refirió a cuestiones que hacen a “una política monetaria muy prudente” y a una “verdadera independencia del Banco Central”.
También destacó la propuesta presentada por la autoridad monetaria de “coordinar la política coherente del Banco Central con la política de crecimiento que plantea el país”.
Más allá de esto, Bordón explicó que los funcionarios argentinos dejaron en claro que “no alcanza solo con sentirnos satisfechos, sino que hay que seguir creando condiciones para la inversión”.
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