La asamblea de socios de Unión aprobó el balance pero no la memoria
En otro acto poco feliz de este nefasto 2003 -perdió la categoría y su campaña en la "B" es desastrosa-, la polémica asamblea general ordinaria del Club Atlético Unión aprobó anoche el Balance del ejercicio número 97 pero no la Memoria, en un hecho inédito para este tipo de cuestiones en los clubes de fútbol de la Argentina.Como Unión ni siquiera logró reunir la mitad de los socios plenos (el total de habilitados era 2.500), la asamblea que estaba programada para las 19.30 debió comenzar una hora después con los socios presentes. Que según los cálculos más optimistas apenas superaron el número de 300. Incluso, las permanentes discusiones "formales" derivaron en que una cantidad importante de socios se retiraran mucho tiempo antes de las 23, hora en al cual finalizó todo en la sede rojiblanca.No a la MemoriaEl conductor natural de la Asamblea fue el propio presidente René Citroni. Al paso, un socio histórico preguntó a El Litoral: "¿No hay en el club otro lugar más cómodo que esta sala de patín donde se amontonaron 200 sillas?". Como se verá, en el arranque mismo se discutía por cualquier cosa.Antes de ingresar en el terreno de la Memoria y Balance, algunos socios objetaron la presencia del Dr. Jorge Luis Bocca, apoderado legal de la institución. "No tiene ni siquiera un año de socio, es hincha de Colón y pidió dos veces la quiebra de Unión", acusaron.El mismo Dr. Bocca se defendió diciendo que "siempre fui hincha de Unión, soy socio y las acciones de cobro que inicié en su momento fueron como cualquier abogado que defiende a su cliente en un juicio".Paso seguido, cuando se sometió a consideración la Memoria, el grupo de ex directivos pretendió exponer "su propia Memoria". Como ésto fue rechazado, se sometió a votación la Memoria que confeccionó la actual gestión de René Citroni.Allí fue el momento más "caliente" de la noche. Era tal el desconcierto que los veedores de la Fiscalía de Estado y Personería Jurídica (Dres. García Mazzuca y Vera) debieron intervenir para colaborar. Por lo que se pudo saber, el resultado fue contundente: 199 a 65 en favor de los ex directivos y en contra de la Memoria que había confeccionado el oficialismo. Como se verá, son 264 votos de los 310 que habían ingresado, lo que marca claramente el enojo y fastidio de los asociados que se retiraron antes de la asamblea rojiblanca.Sí al BalanceUna vez ratificada la votación (se hizo levantando la mano y fue controlada más de una vez) negativa a la Memoria, se pasó a considerar el Balance. Allí, con más socios que se seguían retirando como consecuencia de las discusiones entre directivos y ex directivos, las aguas parecieron calmarse y finalmente el Balance del Club Atlético Unión fue aprobado por unanimidad y sin que fuera necesaria una votación.Las consecuenciasMás allá de lo inédito que resulta que un club como Unión apruebe el Balance pero no la Memoria (se supone que una cosa es el reflejo y la consecuencia de la otra), El Litoral realizó una investigación para saber qué tipo de sanción puede haber para la institución ante esta irregularidad.Una alta fuente afista cercana a Grondona, desde Buenos Aires, comentó que "Unión ya venía con algún atraso en este sentido, porque su Memoria y Balance debió aprobarse antes del 30 de septiembre. De todos modos, lo que hubiera sido realmente grave es no aprobar el Balance. Porque hay un régimen de contrato presupuestario que los clubes deben respetar en la AFA. Al menos, se evitarán ése problema".Lo que habrá que ver después es qué tipo de consecuencias comerciales puede traer el hecho de aprobar una cosa pero no la otra. Por ejemplo, a la hora de tener que pedir un préstamo.Siguieron afueraComo si no hubiera sido suficiente, las discusiones y diferencias adentro de la asamblea misma, tanto directivos como ex directivos del Club Atlético Unión siguieron profundizando la desunión que hay en Unión en las declaraciones a los medios de prensa que estuvieron cubriendo las alternativas hasta las primeras horas del día de hoy.Lo más grave, más allá de la dura realidad deportiva, económica y financiera, es el indudable quiebre institucional que existe entre quienes gobernaron el club y quienes lo gobiernan actualmente. Aquí, no se puede apreciar ninguna luz de salida o esperanza. Y lo más grave es que esas diferencias, personales o no, lo único que hacen es hundir cada vez más a Unión.
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