LA AUTONOMÍA MUNICIPAL DE OBEID ES MÁS POLÍTICA QUE ECONÓMICA
El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, confirmó ayer que el gobernador Jorge Obeid ya tiene a la firma en su despacho un proyecto de ley para ser remitido a la Legislatura en el que se consagran las autonomías municipales a través de la modificación de la Ley Orgánica de Municipios. “Es nuestro Plan B ante la demora que se ha registrado en la reforma constitucional”, explicó el titular de la cartera política.
De aprobarse la iniciativa elaborada por Rosúa y sus colaboradores, todos los municipios de Santa Fe -no sólo los de primera categoría- podrán dictar sus propias cartas orgánicas. Esto les permitirá tener plena autonomía política e institucional y así definir la cantidad de concejales que tendrá su ciudad, la duración de sus mandatos y hasta el sistema electoral a utilizar.
En el plano económico no podrán cobrar impuestos, sólo tasas (como hasta ahora). De todas formas tanto en cuestiones financieras como en temas de seguridad, los municipios podrían tener participación si la provincia lo transfiere a través de las “delegaciones concertadas de competencias”.
En la Casa Gris ya dan por descontado que este año las cámaras legislativas no sancionarán la declaración de la reforma de la Constitución provincial. Pese a que Obeid habilitó el tratamiento del tema en las sesiones extraordinarias por decreto, durante la ronda de consultas a los diferentes partidos políticos, el ministro Rosúa percibió de inmediato que no había consenso para avanzar en la modificación de la carta magna santafesina.
Ante este escenario, el gobierno pretende cerrar al menos uno de los frentes abiertos con la oposición: el reclamo de las municipalidades para que la provincia les otorgue autonomía. “El gobernador tiene en su despacho dos borradores, muy similares entre sí, con diferencias técnicas para consagrar la autonomía municipal por vía de una ley”, confirmó Rosúa en diálogo con Radio Dos.
En caso de ser aprobada la iniciativa del Gobierno, la autonomía regirá para municipios tanto de primera (Rosario y Santa Fe) como de segunda categoría. “La proponemos para todos; después, cada uno tiene la potestad de redactar o no sus cartas orgánicas”, aclaró Rosúa. Los que opten por dictarla podrán establecer por caso la cantidad de concejales, la duración de sus mandatos y cómo los elegirán.
La autonomía que impulsa el Poder Ejecutivo es de carácter política, más que económica. Según indicó el titular de la cartera de Gobierno, “los municipios no podrían fijar impuestos, salvo que esto lo proponga la provincia, como en el caso de las patentes”.
Según Rosúa las limitaciones impositivas que tendrán los municipios aún con autonomía, surgen de la propia Constitución nacional. “Dentro del marco de nuestra Constitución, los municipios no pueden fijar impuestos; esto está limitado. Se sabe, por ejemplo, que la fijación de los impuestos coparticipables no es materia de carácter provincial. Entonces, más allá de cualquier declamación que se haga en materia de autonomía financiera o impositiva, los municipios no podrían, por la ley nacional y por los pactos fiscales a los que adherió la provincia, fijar impuestos que ya están establecidos por la Nación”.
El funcionario provincial graficó esta situación mencionando al diario El Litoral que, por ejemplo, un municipio no podría fijar impuesto a las ganancias o al cheque, ni establecer retenciones al agro. “Tampoco podrían crear nuevos impuestos, si la materia imponible ya es materia de otros tributos nacionales”.
Rosúa se refirió también a las funciones de policía que podrían desempeñar los municipios. Algunas de ellas “podrán acordarse previa delegación concertada de competencia, es decir, mediante convenios entre dos entes de jerarquía institucional como son la provincia y los municipios”.
Avanzar en estos proyectos de ley implica “un salto cualitativo fundamental en el plano político y ratifica nuestra voluntad de otorgar la autonomía a los municipios de Santa Fe”, concluyó el ministro.
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