LA BASE DE GUANTÁNAMO SIGUE EN EL EJE DE LA POLÉMICA
Desde entonces, algunos de los participantes han empezado a comer de nuevo, declaró el portavoz, Bryan Whitman, quien aseguró que se está vigilando la salud de los huelguistas y que se desconoce la razón por la que los presos decidieron dejar de alimentarse.
La versión del Departamento de Defensa contrasta con la de dos presos afganos puestos en libertad a principios de esta semana y que aseguraron que más de 180 prisioneros de esa nacionalidad se habían declarado en huelga de hambre para protestar por supuestos maltratos en la base naval.
Un abogado de Washington, Neil Koslowe, que representa a doce presos kuwaitíes en Guantánamo, ha afirmado que durante una visita a la base naval a finales de junio varios prisioneros le dijeron que se había declarado una “extensa” huelga de hambre para protestar por la calidad del agua potable.
La gran mayoría de los más de 500 presos en Guantánamo no han sido acusados formalmente ni se ha fijado una fecha para su juicio, pese a que muchos de ellos llevan allí casi cuatro años, desde el comienzo de la campaña militar de los EE.UU. en Afganistán.
Un tribunal de apelaciones del Distrito de Columbia dictaminó el pasado viernes que cortes militares especiales pueden encargarse de procesar a estos presos, calificados por los EE.UU. como “combatientes enemigos”, al considerar que no se les aplican las convenciones de Ginebra.
Hasta cuatro juicios militares habían quedado en suspenso porque un detenido, Salim Ahmed Hamdan, presuntamente un ex chófer del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, apeló contra la legalidad de ese procedimiento.
El Pentágono quiere ahora reanudar tan pronto como sea posible esos juicios y tiene previsto también presentar acusaciones contra otros ocho detenidos más.
El pasado miércoles el Departamento de Defensa informó de que ha puesto en libertad en sus respectivos países a siete presos de Guantánamo y ha extraditado a otro, de nacionalidad marroquí, a España para ser interrogado sobre sus presuntos lazos con la red terrorista Al Qaeda.
De esa forma, hay 510 presos retenidos en la base. De ellos otros trece han recibido el visto bueno para su excarcelación pero siguen en Guantánamo hasta que los EE.UU. pueda trasladarlos a sus países de origen, según otro portavoz del Pentágono, el teniente coronel Flex Plexico.
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