La Basílica de Guadalupe avanza hacia su restauración integral
“Nos parece importante que este edificio se preserve porque es patrimonio de todos”, sostuvo Bonfatti. El gobierno entregó un aporte de 2,6 millones de pesos para las tareas en marcha.
El gobernador Antonio Bonfatti entregó hoy un aporte por 2.621.237 pesos al padre Olidio Panigo, delegado episcopal, para restaurar la Basílica de Guadalupe en la ciudad de Santa Fe. Está previsto que las obras finalicen entre marzo y abril del próximo año.
“La Basílica de Guadalupe es un lugar muy querido por todos los santafesinos. Ya tiene 105 años y necesita de alguna reparación. Nos parece importante que este edificio se preserve porque es patrimonio de todos”, afirmó Bonfatti, durante la visita que realizó junto con el vicegobernador Jorge Henn y el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Julio Schneider.
Por su parte, el padre Panigo agradeció al gobernador “este aporte extraordinario para poder llevar a cabo la obra”.
En tanto, Schneider indicó que “el aporte del gobierno provincial permitirá encarar la parte más costosa de la restauración que está en marcha; consiste en abordar el campanario y sus cuatro costados. Con satisfacción vemos que la obra ya empezó, viene a buen ritmo y va a completar una restauración integral que se ha encarado y nos parece muy valiosa”.
“Desde el gobierno de la provincia tenemos un programa de restauración de obras arquitectónicas y de valor histórico patrimonial -continuó el ministro- y la Basílica de Guadalupe de la ciudad de Santa Fe es una de ellas”.
Además, el gobernador entregó como obsequio al padre Panigo los libros Santa Fe entre dos siglos. Fotografías 1860-1910; Signos Santafesinos y Hacia allá y para acá, de Florian Paucke.
LOS TRABAJOS DE RESTAURACIÓN
Las obras comprenden la restauración del campanario y su cúpula en sus cuadro lados, la restauración de la fachada norte y de las galerías este y oeste. El edificio posee una antigüedad de 105 años y las tareas de restauración son las propias al paso del tiempo. Los trabajos son dirigidos por el ingeniero Alberto Tosti, quien lleva adelante las obras de restauración de la Basílica desde 2004.
En junio de este año, Schneider había hecho entrega de un anticipo financiero para las obras de 656.237 pesos. En julio comenzaron con los trabajos de restauración de las fachadas y cúpula. La primera acción fue el lavado con cloro de la fachada principal, seguido de su hidrolavado.
Las tareas continuarán con el desprendimiento de las rosetas de la cúpula que están dañadas y que provocaron la filtración de agua y humedad en el interior, pintado en los últimos años. La superficie exterior se está reparando con morteros especiales donde hay fisuras y en los lugares que está desprendido el revoque se va a aplicar hasta la pared. También se van a restaurar las balaustradas que están en los balcones.
Entre otros detalles, se cambió el viejo pararrayos Franklin por otro de tipo activo. Ubicado en la parte de atrás de la Basílica, amplía el radio de cobertura de 30 a 70 metros y para un 90% de rayos. El sistema de iluminación también se renueva: se cambiarán las luminarias por LED de bajo consumo y buena prestación.
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