La Batalla de Ayacucho
Mañana es la marcha de la Multisectorial, este grupo que moviliza “marchistas” todos los jueves rumbo al palacio de gobierno, para pedir por las libertades que en San Luis andan escaseando, aún cuando sobra la vivienda. Y como casi siempre que hay rumores de marcha, se recuerda una entre todas: la de la Batalla de Ayacucho.
Ayacucho es una de las calles de acceso a la plaza donde suele terminar la marcha pacífica de protesta que reúne a diversos sectores de la sociedad. En ese lugar, el año pasado, lejos de los tiempos de realistas contra patriotas, se dio una batalla entre pobres paradigmática de lo que pasó en la Argentina de los 90.
Los marchantes fueron más que otras veces. Nunca antes en la historia de San Luis 40 mil personas se decidieron a pedirle juntas al gobierno que ejecute al menos algunas de las herramientas democráticas que brillan por su ausencia en la provincia de los Rodríguez Saa. Pero justamente ese día, los hermanos habían armado un acto y no estaban dispuestos a que “lo ensuciaran” los marchantes.
De un lado, los que piden; del otro, los lacayos de los que tienen y no dan. De un lado los marchantes, ahora con Adolfo Pérez Esquivel, entre otros ilustres, como apoyo moral. Del otro, los beneficiaros del “Plan de Inclusión”, una versión de los Planes de Jefe de Hogar del gobierno nacional que se ejecuta en San Luis. Los pobres contra los pobres.
Y sucedió que los marchantes avanzaron igual hacia el palco del gobernador, que igual pasaron pese a ser apaleados, salivados y golpeados por sus mismos comprovincianos y que después Adolfo Rodríguez Saa no pudo dar su discurso.
Parece que eso enojó bastante al gobernador, a juzgar por la suerte de algunos marchantes:
Varios fueron perseguidos y golpeados como en las mejores épocas de la dictadura, otros se tuvieron que esconder y la mayoría, trabajadores estatales, fueron obligados en el trabajo a no concurrir nunca más a una movilización contra el gobierno so pena de perder el trabajo. Claro que la ignominia cesó a algunos marchantes pero parió definitivamente a la marcha. Mañana estaremos allí.
——————–
Este contenido no está abierto a comentarios

