LA BATALLA POR LOS GRAFFITI ESTÁ DECLARADA EN NUEVA YORK
“Un chico de 18 años puede comprar cigarrillos, votar e incluso alistarse en el ejército, pero no puede comprar un spray de pintura en Manhattan. Es estúpido”, señaló Ecko. Su denuncia ya provocó que un juez federal dejara sin efecto parte de la ley, la que impide comprar botes de pintura a los menores de 21 años.
El promotor de la ley fue Peter Vallone, concejal por el barrio de Queens, quien acusa a Ecko de que su interés pasa por “promocionar su videojuego”, que se basa en el graffiti. “No se trata del proyecto de estudiantes de arte, sino de beneficios empresariales”, señaló en un comunicado, y culpó también al juego de enseñar a los niños “cómo cometer un crimen, mostrando las mejores formas de pintar y evitar a la policía”.
El graffiti era usado por las bandas callejeras hace algunas décadas (sobre todo en los ’70 y ’80) para “marcar su territorio”. La ley pretende evitar un regreso a esos tiempos, cuando las pintadas cubrían vagones de metro y edificios.
Ecko sostuvo que “ningún funcionario público debería determinar “qué es arte y qué basura”. Y se lamentó también de que “por todo el país los políticos aprueban leyes contra una de las formas de arte más reconocidas”. El diseñador ya tuvo un éxito judicial en agosto del año pasado, cuando la alcaldía intentó (y no pudo) suspender una “fiesta graffiti” que él organizaba.
Además, entre el 30 de junio y el 3 de septiembre, el Museo de Arte de Brooklyn albergará una exposición sobre el graffiti, al que esa institución define como “una forma legítima y subversiva de comunicación pública”.
Ecko es el responsable de haber difundido en Internet un video en el que se veía cómo, supuestamente, había pintado el “Air Force One”, el avión presidencial de los Estados Unidos. Ese hecho, se descubrió después, fue una broma hecha con un Boeing 747 alquilado.
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