LA BBC ACUSÓ PÚBLICAMENTE A BLAIR Y DENUNCIÓ FUERTES PRESIONES
Como nunca en la historia británica, la BBC redobló los desafíos ante el gobierno de Tony Blair advirtiéndole que “sus amenazas nunca nos van a hacer arrodillar”. En una carta abierta, el jefe de los gobernadores (directores) de la cadena pública, Gavyn Davis, lo acusó de pretender destruir la independencia de la BBC, en revancha por su decisión de no retractarse por sus informaciones sobre la manipulación de los dossiers de inteligencia para justificar la guerra en Irak.
“Nosotros estamos siendo escarmentados por tomar una visión diferente en materia editorial del gobierno y los que lo apoyan. Porque tenemos la temeridad de hacerlo, insinúan que un sistema que protegió a la BBC por 80 años va a ser arrasado y reemplazado por un regulador exterior que pondrá a la BBC en su cintura” escribió Davies, ex mano derecha de Gordon Brown, un adversario partidario de Blair, si hay disputa por su liderazgo.
En una columna en el diario conservador The Sunday Telegraph, Davies advirtió a los ministros que no aceptarían sus presiones después “de las insoportables presiones durante la guerra”.
“Yo confío en que haya mentes amplias en el gobierno que prevalecerán. Hay una sola razón por la que la BBC ha podido construir su confianza con la audiencia durante tantos años y es porque no es enfáticamente la voz del Estado. Durante y después de la guerra, la BBC ha mantenido su tradicional apego a la imparcialidad y a la verdad bajo las más intolerables presiones” dijo Davies, un economista de profesión y laborista militante.
No tiene precedentes un ataque de la BBC al gobierno en estos términos, ni siquiera en la Guerra de las Malvinas, cuando Margaret Thatcher los acusaba de defender a los argentinos. Pero fue ésta la respuesta de la BBC a las amenazas de la secretaria de Cultura Tessa Jowell, que les advirtió que en la revisión estatutaria que se aproxima, podrían eliminar el directorio de gobernadores y borrar el sistema de licencias con el que los contribuyentes financian la corporación publica.
La BBC había decretado una unilateral tregua de acusaciones hasta que se pusiera en marcha la comisión investigadora, que analizará la muerte del científico David Kelly, “la fuente” secreta que aseguró a la BBC, que Downing St. exageraba la información de inteligencia para justificar la guerra. Pero Peter Mandelson, ex secretario de Irlanda de Norte y la secretaria de Cultura cargaron contra la BBC, acusándola de ser culpable del suicidio de Kelly y amenazándola con cambiar el directorio.
Los gobernadores de la BBC se quedaron convencidos de que Jowell usaría la revisión general anual de los estatutos de la cadena pública para forzar la renuncia de Greg Dyke, director general, reducir el directorio o cambiar el tamaño de la BBC, para beneficio del magnate periodístico Rupert Murdoch que apoya al gobierno en la embestida.
La intervención de Davies es una demostración de la profundidad de la batalla entre el gobierno y la BBC. El gobierno lo designó gobernador de la cadena y fue miembro activo del Partido Laborista hasta el 2001, donando 15.000 dólares al Nuevo Laborismo durante 7 años. Es un gran amigo de Gordon Brown, el “chancellor” de las finanzas y ex periodista de la BBC.
Pero el affaire Kelly va a traerle mas dolores de cabeza al gobierno que los que hoy tiene. Lord Hutton, a cargo de la comisión investigadora que analizará las circunstancias de la muerte del científico, visitó a la viuda del microbiólogo el sábado y la interrogó extensamente. Allí se supo que ella tiene un diario de los últimos días “de infierno” que pasó su marido hasta su suicidio, bien detallado y que se negó a mostrar al secretario de Defensa Geoff Hoon cuando lo recibió en su casa.
Janice Kelly le informó que elevará su diario a sir Kevin Tebbit, secretario permanente del Ministerio de Defensa, que deberá elevarlo por ley a la comisión investigadora de Lord Hutton.
Este era siempre el gran miedo del gobierno. Tony Blair sostenía en el viaje que hizo por Oriente en medio de la crisis que si la viuda salía a acusarlos, su gobierno se acababa. Hasta ahora Janice Kelly no lo ha hecho, pero notificó a Hood que tenía un detallado recuento de los últimos días de su marido, al que él no podría acceder. Este documento puede significar el final para el secretario de Defensa, Geoff Hood.
El funeral de Kelly se celebrará el 6 de agosto en la mayor privacidad —por pedido de la familia— según el rito Bahai, al que se había convertido y a cuyos miembros había informado de sus dudas sobre el uso de material de inteligencia que estaba haciendo el gobierno en una miniconferencia de 30 personas. Recién después, comenzarán oficialmente las audiencias preliminares de la comisión investigadora, que se iniciarán oficialmente el 11 de agosto, cuando Tony Blair se encuentre con su familia de vacaciones en Barbados y sin televisión de por medio.
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