“LA BOLETA SÁBANA Y UNA HISTORIA DE TRAMPAS”
Como lo hace habitualmente, el legislador de la oposisión ante el debate que se realizó en la Cámara Baja emitió un comunicado a la prensa en el que sostiene que “la historia electoral de Santa Fe en estos 20 años de democracia, puede resumirse en una historia de la trampa jalonada por hechos tan concretos como repudiables que demuestran el descaro con que el Partido Justicialista ha usado el sistema electoral para perpetuarse en el poder, subvirtiendo los mas elementales parámetros democráticos.”
Según Cecchi, en las elecciones del ´83, hubo un sorpresivo corte de energía eléctrica en el centro de cómputos, sospechado de haber producido la exigua diferencia de 15.000 votos con los que Vernet se alzó con la Gobernación.
“En el ´87, y para evitar que el entonces Intendente de Rosario le sumara a la fórmula provincial y jaqueara de esta manera la continuidad del Justicialismo en el poder, se desdoblaron las elecciones municipales de las provinciales.”
“En el ´89 y luego de la renuncia del Intendente de Rosario por el triunfo de Menem en la Nación, se tiraron urnas al río para promover el fraude que le diera el triunfo al PJ para la Intendencia, acción interrumpida ante la denuncia pública del hecho realizada por varios Partidos Políticos opositores al PJ. En el ´91, la imposición de la Ley de Lemas le facilitó retener la Gobernación, aunque el Gobernador electo obtuviera 120 mil votos menos que el candidato más votado.”
El legislador continúa diciendo que “en el ´95, y chicanas jurídicas de un ignoto Partido mediante, la connivencia política-judicial de entonces demoró por más de un mes la constitución y el inicio de la campaña a la entonces Alianza Santafesina. En el 2001, la obsecuencia parlamentaria de los levantamanos “silolistas” impusieron la “boleta supersábana” que, ante la repulsa producida en la opinión pública nacional, Reutemann vetó porque tenía aspiraciones presidencialistas y aún no había pronunciado los 44 “no”, haciéndolo con argumentos que no perdieron vigencia: “para preservar el mejor clima de convivencia política e igualdad de oportunidades en el funcionamiento del sistema electoral”.
“En el 2002, la misma mayoría incondicional sancionó la modificación a la Ley de Lemas, haciendo que sólo los Partidos Políticos puedan presentar cantidad ilimitada de sublemas, mientras que los entendimientos políticos deben competir electoralmente con una única lista.”
“Ahora, en el 2003, y como las encuestas les dan cuadradas al reutemismo, el fascismo local vuelve a la carga con la realización conjunta de elecciones municipales, provinciales y nacionales y con la sanción de la denominada “boleta supersabana”, con lo que estaría violando el código electoral nacional, porque la boleta de diputados y senadores nacionales se repetirá tantas veces como sublemas hubiera, rompiendo el principio de igualdad e introduciendo una modificación al régimen electoral nacional a través de una ley provincial, lo que es manifiestamente inconstitucional, como también lo es que se cambien las reglas de juego electorales después de la convocatoria a elecciones.”
“En materia electoral, lo esencial es el respeto y la inalterabilidad de la voluntad del elector. La denominada “boleta supersábana”, lejos de favorecer y facilitar la libre elección, esconde la trampa. La convivencia democrática impone que la legislación en materia electoral sea el producto de un amplio consenso. La aprobación de la “boleta supersábana”, por imposición de un solo partido político, a pocos días de las elecciones y a espaldas de los reclamos populares, es un acto gravísimo que atenta contra el estado de derecho.”
Finalmente, Cecchi dice que “el Acuerdo Federal para la reforma del sistema político argentino ratificado por el Sr. Gobernador de la Provincia de Santa Fe el 6 de febrero del 2002, llamó a reformar el sistema electoral nacional sobre la base – entre otros puntos – de la eliminación de la llamada “lista sábana” (punto 6º), siendo la “boleta supersábana” una variante grosera de aquella.”
“Así, una vez más, muchos santafesinos tienen la sensación de estar en presencia de una empresa comercial con ribetes de asociación ilícita cuyo objetivo es la conquista y explotación económica del poder público, despreciando a la ley y a las más elementales normas de la convivencia democrática.”
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