LA CAÍDA DE DE LA RÚA, POR DENTRO
Muchos guardan dentro de los recuerdos de los convulsionados días de finales de 2001 una escena: Juan Pablo Baylac, por entonces vocero del presidente Fernando de la Rúa, se comprometía en las puertas de la quinta de Olivos a devolverle los ahorros a una señora indignada. Era un sábado soleado y él vestía de sport.
Al cumplirse cuatro años de la caída del gobierno de la Alianza, Baylac dialogó con LANACION.com : reiteró que no conocían desde adentro de la Casa Rosada la existencia de muertos y recordó aquellos dos días como dolorosos y muy difíciles; justificó el retiro del ex primer mandatario en helicóptero porque “no había otra salida”; culpó a Carlos Ruckauf de encabezar un complot para derrocar al gobierno y anunció que quiere ser diputado nacional.
No se olvidó de calificar a quien era su jefe como “un buen hombre que no estuvo a la altura de la circunstancias” y criticó la ida de Carlos Alvarez de la vicepresidencia: “Fue un hecho lacerante porque quebró la alianza”.
-¿Cómo recuerda aquellos días?
-Fueron dos días dolorosos, muy difíciles. Fuimos protagonistas de la crisis más importante de la democracia moderna de este país, crisis económica, política social, institucional y de gobernabilidad.
-¿Cómo lo vivió desde adentro? ¿Sabían lo que estaba pasando en las calles?
-Naturalmente que sí, a excepción de la existencia de muertos, que lo conocimos luego de que el presidente ya había renunciado. Eramos concientes de lo que se estaba viviendo, de las circunstancias, de las dificultades para obtener consenso y darle continuidad al gobierno. Vivimos la renuncia de un presidente que había sido electo dos años antes por 10.000.000 de argentinos.
-¿Cómo explican que no tenían conocimiento de las muertes?
-Había una adrenalina muy alta. Se vivieron momentos muy difíciles vinculados a diversas conversaciones para salvar al gobierno. Naturalmente esas informaciones, al menos en mi caso, no las tuve, salvo en una intervención que tuve con la prensa por la pregunta de un periodista que manifestaba la existencia de muertos.
-¿Cómo vivió su última intervención como funcionario del gobierno?
-Con mucha tristeza porque sabía el desenlace y cuando uno conoce el desenlace naturalmente vive momentos muy difíciles.
-¿Cómo se decidió la renuncia?
-El presidente tomó la decisión de la renuncia en el momento en que el diputado nacional (jefe del bloque justicialista, Humberto) Roggero, a través de los medios de comunicación, manifestó que no era tiempo de continuidad del gobierno de Fernando de la Rúa. Me da la sensación que ahí el presidente tomó la decisión, que simplemente mantuvo latente hasta esperar algunos llamados de dirigentes del justicialismo que sostenían que aguantara que iban a resolver la cuestión. Ese llamado nunca existió.
Al otro día, el ex presidente volvió a la Casa de Gobierno. Allí acomodó “los últimos papeles” porque todavía estaba en funciones y recibió a Felipe González (ex presidente de España), que estaba en la Argentina.
-De la Rúa sostuvo que evitó un golpe de Estado. ¿Usted coincide?
-Golpe de Estado no se dio en los términos que conocimos los argentinos. Hubo una acción deliberada por parte de sectores del justicialismo para que ese gobierno no continuara.
-¿Qué sectores específicamente?
-La provincia de Buenos Aires: Carlos Ruckauf y sus amigos.
-¿Hace alguna autocrítica?
-Estuve los últimos seis meses, en el desenlace de la crisis. Creo que sin dudas existieron elementos que hacen a la impericia para poder resolver la crisis de gobernabilidad, pero existieron hechos lamentables que llevaron al gobierno a no poder seguir. Para mí, la renuncia de Chacho Alvarez fue un hecho lacerante porque quebró la Alianza; la incorporación de Domingo Cavallo trajo aparejado el aislamiento de sectores del radicalismo, y el triunfo electoral del justicialismo no ayudó a que debía darse la continuidad de un proceso democrático.
-¿Cómo decidieron la salida en helicóptero?
-Lo decidió la custodia y la casa militar, que es la responsable de la evacuación del presidente de la Casa Rosada. En ese momento no había otro medio capaz de resolver la cuestión dado que la Casa Rosada estaba prácticamente rodeada de ciudadanos que tenían desencanto y furia. El presidente aceptó la propuesta que le hizo la casa militar con el objeto de evitar males mayores.
Juan Pablo Baylac pasa sus días entre el periodismo y su profesión de abogado, con el “objeto de poder comer”, sostuvo. Tiene un programa de radio “Código Juan”, y hace algunas intervenciones por televisión.
-¿Vuelve a la política?
-Nunca me fui, lo que no significa que todavía no estén dadas las condiciones para ser candidato a diputado.
-¿Alguna vez lo agredieron, además de cuando lo insultaron en la puerta de Olivos?
-Sí, en mi ciudad, con motivo de una conspiración para sacarme de presidente de un club que presidía. Nunca he tenido un inconveniente. He tenido un diálogo importante con la gente. De mí no dependían las decisiones. Me rescataban mi grado de lealtad en la defensa del gobierno.
-¿Cómo califica a De la Rúa?
-Un buen hombre que no estuvo a la altura de las circunstancias.
Este contenido no está abierto a comentarios

