LA CAJA DE JUBILACIONES RECUPERÓ 250.000 PESOS DE HABERES DE PASIVOS RESIDENTES EN EL EXTERIOR
La Caja de Jubilaciones recuperó 250.000 pesos de haberes de 60 pasivos residentes en el exterior y en otras provincias argentinas, que durante este año no se presentaron a cobrar sus sueldos depositados en sus cajas de ahorro.
Así lo confirmó el Interventor Juan Carlos Sala, quién explicó que estos casos fueron detectados en el marco del empadronamiento dispuesto por el Nuevo Banco de Santa Fe como consecuencia de la bancarización de todos los pasivos que perciben beneficios de la caja provincial.
Y dijo que a este grupo de jubilados y pensionados se les inmovilizó sus cuentas bancarias para que no pudieran percibir sus beneficios, ya que además de no cumplir con el censo respectivo tampoco presentaron los certificados de supervivencia.
Sala también informó que el Banco de Santa Fe devolvió a la Caja de Jubilaciones más de 500.000 pesos que estaban depositados en las cajas de ahorro de pasivos santafesinos ya fallecidos, pero cuya liquidación se había producido igual al no tenerse aún notificación oficial de su óbito.
Al recibir los informes correspondientes de los organismos encargados de certificar el deceso de las personas, la Caja al instante bloqueó las cuentas bancarias y se aseguró el no cobro de esas liquidaciones.
El Ing. Sala también anunció que la Caja de Jubilaciones es el único organismo de la provincia de Santa Fe que tiene informatizado el sistema de embargos judiciales y por alimentos.
De esta manera, se ejerce un control sistémico de las operaciones bancarias, principalmente en el manejo de los depósitos y los tiempos de ejecución, reemplazando a los registros anteriores que inexplicablemente se llevaban a mano.
El Interventor se mostró satisfecho con la bancarización de la totalidad de los 55.000 pasivos santafesinos, proceso que había sido iniciado en octubre de 2002 el ex interventor, Fernando Bondesío, al firmar el convenio con el Nuevo Banco de Santa Fe.
“Hoy ya no es posible que cobren los muertos, que se pague dos veces el mismo sueldo, falsificar certificados de supervivencia -no se necesitan más-, realizar interminables colas para percibir los haberes, entre otras falencias que tenía el viejo y caduco sistema manual de realizar las liquidaciones a mano”.
“La bancarización y el proceso de informatización hicieron posible tener un control integral de la totalidad de las transacciones bancarias que realiza la Caja de Jubilaciones, asegurando así una correcta liquidación de los fondos, sin desviaciones de ninguna naturaleza”.
Tanto el organismo previsional como la entidad bancaria debieron realizar un rediseño de los trámites administrativos, volcando en un solo cuerpo orgánico todos los servicios que brinda el Nuevo Banco de Santa Fe por cuenta y orden de la Caja de Jubilaciones.
De esta manera, se logró optimizar y estandarizar los procesos de rendiciones y auditorías de cuenta, cuestiones de terceros, relaciones con otros bancos, beneficiarios en el exterior, administración de cuentas judiciales, remesas, pago de haberes, entre otras operatorias bancarias.
Haciendo un balance sobre la aplicación de la bancarización, el Ing. Juan Carlos Sala la calificó como positiva, teniendo en cuenta que son mayores las ventajas tanto para la Caja como para los beneficiarios que los inconvenientes que pudieran aducirse en su contra, surgidos en su mayor parte por un cierto desconocimiento y temor hacia esta operatoria, que ha sido adoptada por la casi totalidad de Estados Provinciales con sus empleados públicos y por las empresas privadas.
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