LA CÁMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN SOLICITÓ AL INTENDENTE QUE MODIFIQUE LOS PLIEGOS
A través de la nota 058/2005, presentada el jueves, la Delegación Santa Fe de la Cámara Argentina de la Construcción, le hizo conocer al Intendente de la ciudad, Martín Balbarrey, sus objeciones a las “exageradas exigencias” planteadas por el Pliego licitatorio de la obra de Playa Grande.
Tal como publicara el pasado martes Notife.com, los pliegos exigen a los empresarios oferentes, que tengan individualmente antecedentes de ejecución, en un año, del triple del total de volumen a refular en la obra de Playa Grande. Además, impide que los antecedentes sean sumados por distintas empresas en UTE, y obliga a las empresas a tener en propiedad una Draga con una potencia mínima de 1400 HP (de limitada existencia en el mercado).
Ante esa realidad, la Cámara Argentina de la Construcción elevó una nota al intendente, con la firma de su presidente Lucio Franzoni y su vicepresidente Primero, Eduardo Aizpuru, solicitando se modifiquen las condiciones del pliego “considerando un antecedente acorde con la mencionada obra”. Asimismo, sugiere al Intendente que “de tratarse de una UTE, se considere la sumatoria de los antecedentes de las empresas que integran la misma”.
En otro párrafo de la comunicación, la Cámara, expresa que “la condición de la exigencia de la draga con una potencia mínima de 1400 HP, no debería ser específica, permitiendo que el oferente pueda utilizar (si fuera necesario), más de una draga de menor potencia en forma simultánea”.
En otro párrafo, los directivos de la Cámara Argentina de la Construcción de Santa Fe, objetan la imposibilidad que determina el pliego de “alquilar el equipo para la ejecución del dragado, requiriendo la carta compromiso correspondiente”.
“Por lo expuesto -agregan- y a fines de permitir una mayor participación de las empresas locales, se requiere además una prórroga de quince días para la apertura de las ofertas, dado el exiguo tiempo con el que fue hecho el anuncio”
La carta de la Cámara de la Construcción se agrega a las objeciones planteadas ayer en el programa “De Radio Somos” (LT 10) por el Ing. Roberto Porta, representante técnico del Foro Regional Social “Leyes-Setubal-Salado” y por los concejales radicales Darío Boscarol y Julio Schneider.
“UN TRAJE A MEDIDA”
Porta aseguró este jueves en “De Radio Somos” (LT 10) que la licitación “está hecha a medida y sin un sello determinado”. El profesional afirmó que en el pliego se exigen “antecedentes muy cerrados, muy exclusivos, donde quedarían fuera de la compulsa las pymes locales y regionales. A lo mejor esta licitación está amparada jurídicamente, pero desde el punto de vista moral y ético, no corresponde. Creo que esta obra no se debería licitar”.
Para fundamentar este último concepto, Porta dijo que “la municipalidad no cuenta con un Plan Director de Obras Públicas. Creo que las obras se hacen más por un impulso político que por una planificación técnica”.
También denunció que con este proyecto la Municipalidad está incumpliendo un acta que firmó en agosto de 2004 con la ONG, el Instituto Nacional del Agua y el Ministerio de Obras y Servicios Públicos para no ejecutar obras hasta que se culmine con un estudio integral sobre el sistema “Leyes-Setubal”.
Se trata del Acta Nº 2, donde las partes se comprometieron a impulsar el Estudio Integral de la Cuenca Este de la Ciudad de Santa Fe. “Este estudio técnico va a marcar un antes y un después en materia de ejecución y mantenimiento de obras públicas para Santa Fe y la región”, indicó Porta.
El punto 3 del acta hace referencia al “análisis técnico, económico y ambiental de posibles obras y verificación y/o adecuación de la obra Costanera ciudad de Santa Fe”, y -según el Ing. Porta- “queda claro que no se deben ejecutar obras hasta tanto se obtengan los resultados de este Estudio Integral”.
Por tal motivo, el representante técnico del Foro Regional Social consideró que la Municipalidad incumplirá con lo dispuesto en el acta si ejecuta el Proyecto Playa Grande, y que en caso de inundación “podrá ser co-responsable de los daños personales y materiales a la comunidad”.
“No se entiende por qué la obra se planifica en ocho meses si estuvimos tanto tiempo sin costanera. Esto se podría haber programado en etapas de tal manera que, disminuyendo los montos de inversión para las Pymes, podrían haber participado firmas locales”, añadió.
Finalmente, aseguró que “cuando se exige hacer el refulado en ocho meses, solamente hay dos grandes empresas que pueden hacer este trabajo”, haciendo referencia a Pentamar y Dyopsa (ver nota relacionada)
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