La Cámara de Apelaciones confirmó que la policía mató a Gabriel Fernández
La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo penal confirmó el procesamiento para dos de los tres policías involucrados en el homicidio de Gabriel Fernández, de 20 años, asesinado de dos balazos en lo que inicialmente se presentó como un enfrentamiento entre uniformados y delincuentes.De esta manera, la medida queda firme para los agentes Marcos Exequiel Moro y Américo Albino Chamoulao, mientras que se dispuso que no hay mérito para que Gustavo David Tanneur, siga vinculado a la causa. El hecho se produjo el 11 de septiembre pasado, en barrio Centenario, y desde ese momento, familiares y vecinos del joven asesinado denunciaron que se estaba ante un caso de gatillo fácil, lo que provocó numerosas movilizaciones hacia los Tribunales reclamando justicia.En su momento, el juez de instrucción de la 3º Nominación, Dr. Julio César Costa dispuso los procesamientos de los policías Moro, Tanneur y Chamoulao: el primero, fue procesado como presunto responsable de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y a los restantes por el supuesto delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en grado de partícipes principales.El magistrado había interpretado que Moro ultimó a Fernández, contando con la complicidad y el incentivo de sus compañeros. Al respecto, en varias oportunidades los familiares y vecinos aseguraron que Chamoulao "se la tenía jurada" a Gabriel y fue quien instó a su compañero a terminar con la vida de Fernández.Según se determinó en la investigación judicial, el día del crimen los policías recorrían la llamada villa del Centenario (ubicada detrás del complejo Fonavi que se levanta junto a la cancha de Colón), a bordo de un móvil de la repartición cuando se encontraron con un grupo de jóvenes que, según lo afirmaron los uniformados, se hallaban armados. Cuando los muchachos advirtieron la presencia policial, dijeron los efectivos, comenzaron a correr en distintas direcciones.Las primeras versiones afirmaban que los policías llegaron cuando se estaba registrando un enfrentamiento armado entre bandas, pero no ha sido eso lo que después se expresó en el sumario policial.El policía aseguró que los dos disparos que impactaron en Fernández (uno en la pierna y el segundo en la espalda, que le produjo la muerte) se produjeron durante la persecución. Pero el magistrado, en su resolución, expresa que los policías no han dicho la verdad."Si los disparos hubieran impactado en Fernández antes de que llegara al tapial -teniendo en cuenta que una bala rozó una vértebra y otra provocó fractura expuesta de tibia y peroné-, el joven no hubiese podido trepar", dijo el juez. Y agregó que "tampoco hubiera estado en condiciones de accionar el arma". Costa llegó a la conclusión de que "si Fernández pudo trepar el tapial, saltar y desplazarse varios metros, es evidente que las heridas se produjeron después del salto… De esta manera cobra veracidad el testimonio de una vecina, que afirmó haber visto al chico saltar el tapial, caer y levantarse".Esa vecina resultó fundamental porque le comentó al juez que vio a un policía que se acercó al muchacho malherido para preguntarle con evidente saña: "¿Te duele…?". También habría logrado escuchar a uno de los uniformados (Chamoulao) alentando a Moro a que le disparara, diciéndole: "Ponelo, ponelo, dale, dale…", tras lo cual se produjeron varios disparos.Para la familia de Fernández todo fue claro. "A Gabriel lo mataron unos policías que empezaron a disparar a mansalva contra un grupo que estaba en la esquina tomando cerveza", dijo Mario, hermano mayor del pibe muerto. Según su relato, "Gabriel había llegado de trabajar y salió con su esposa a comprar pan. Cuando volvían se quedó con un grupo de amigos". Entonces llegaron los policías.Al respecto, Fernández dijo que "Chamoulao se la tenía jurada mi hermano. Ese tipo siempre venía a molestar a los pibes, les pegaba y a Gabriel llegó a amenazarlo de muerte por lo que tuvimos que hacer una denuncia".
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