LA CÁMARA DE CASACION CONFIRMÓ LA SEPARACIÓN DE LOS FISCALES DE LA CAUSA AMIA
En su resolución, la sala II del máximo tribunal del país consideró que la decisión del Tribunal “contiene los fundamentos necesarios”, aunque aclaró que el rechazo de la queja se debió a que no se trata de una sentencia definitiva.
Según informaron fuentes judiciales, el fallo tuvo la disidencia de Raúl Madueño y el aval de sus dos colegas en Casación, Pedro David y Juan Fegoli. Los camaristas dieron la razón, además, a los jueces del Tribunal Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Guillermo Gordo, respecto a que no quedó demostrada “gravedad institucional” alguna en la decisión de separar del juicio a ambos fiscales.
“Corresponde puntualizar en cuanto a la alegada arbitrariedad de la decisión que el examen del fallo recurrido demuestra que éste se encuentra cubierto del embate casatorio”, escribieron los camaristas. Y consideraron que pese a que no hubo un análisis de fondo, la resolución que separó a los fiscales “contiene los fundamentos necesarios” para ser apoyada.
Mullen y Barbaccia tendrán ahora como último recurso ir a la Corte Suprema de Justicia.
Ambos fiscales federales fueron separados el 13 de abril último del juicio oral en una decisión del Tribunal rechazada por la AMIA, DAIA y los Familiares de víctimas del atentado.
Esta última agrupación se retiró del juicio oral mientras que AMIA y DAIA dejaron de concurrir y volverán el 22 de junio próximo para el tramo final previo al veredicto. El Tribunal juzga desde hace más de dos años y medio a un civil, Carlos Telleldín, y cuatro ex policías bonaerenses Juan José Ribelli, Mario Bareiro, Raúl Ibarra y Anastasio Leal.
La decisión de prohibir seguir en el juicio a los fiscales que participaron de la instrucción del caso junto al también ya separado juez Juan José Galeano se tomó por considerar que supieron y no denunciaron la existencia de un pago ilegal de 400 mil dólares a Telleldín en 1996.
El reducidor de autos cobró ese dinero para luego declarar contra los policías bonaerenses juzgados junto con él como supuestos “partícipes necesarios” del ataque del 18 de julio de 1994.
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