LA CÁMARA FEDERAL DE ROSARIO ORDENÓ EXCARCELAR AL "CURA" MARCOTE
La Cámara Federal de Rosario decidió la excarcelación de Mario “el Cura” Marcote, uno de los personajes más siniestros del Servicio de Informaciones de la policía, quien recuperará la libertad en las próximas horas ni bien haga efectiva su fianza. Marcote había sido procesado por el juez federal Nº 4 Carlos Vera Barros por 28 casos de secuestros, 25 de los cuales fueron seguidos de torturas. Sin embargo los camaristas Carlos Carrillo, Jaime Belfer, Hugo del Pozo y Edgardo Bello repitieron su voto de anteriores excarcelaciones: que el mínimo legal de tres años de condena -en caso de que resultaran sentenciados por estos delitos- permitirían la ejecución condicional de la misma.
Mientras Guillermo Toledo votó en contra y Liliana Arribillaga se excusó por haber sido fiscal en la causa. Con este criterio sólo quienes sean procesados por la desaparición de personas continuarán detenidos. Ese sería el caso de José Rubén Lofiego, entre los rosarinos que permanecen aún entre rejas.
El criterio seguido por la Cámara había sido cuestionado por distintas abogados como Gustavo Feldman, quien patrocina a Manuel Casado y Carlos Abalos, secuestrados y torturados en la última dictadura y denunciantes de Pedro Rodríguez, Horacio Maderna y Rubén Cervera.
“Lo que cabe preguntarse es si en caso de condena, la privación ilegítima de libertad seguida de tormentos y amenazas, es concebible la ejecución condicional porque estos son delitos de lesa humanidad, por el contexto en que se dan. Y cabe recordar que fueron cometidos en el marco de un ataque generalizado y metódicamente planeado y ejecutado contra un determinado sector de la población. Y estos son delitos de lesa humanidad, que supongo que los camaristas lo han entendido así porque de lo contrario no podrían ser perseguidos”, agregó el letrado.
Mario Alfredo Marcote, alias El Cura, había sido procesado por 25 casos de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas y en concurso real con tormentos. Las víctimas fueron: Hermenegildo Acebal, Patricia Antelo, Osvaldo Vasi Mansilla, José Berra, Fernando Brarda, Mirta Isabel Castellini, Hugo Cheroni, Alberto Chiartano, Elida Dehesa, Benito Espinoza, Esteban y Juan Alberto Fernández, Daniel Gollán, Laura Judith Hanono, Felix López, Carmen Lucero, Germán Telmo López, Gustavo Mechetti, Máximo Antonio Mur, Eduardo Raúl Nassini, Estela Poroto de Cheroni, Angel Florindo Ruani, María de las Mercedes Sanfilipo, Azucena Solana, Alfredo Vivono.
También había sido procesado por 3 casos privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas en el caso de José Aloisio, Ana María Ferrari de Fernández y de Eriberto Pichinelli.
“El Cura” como se lo conoció en El Pozo de la Jefatura por llevar permanentemente una escapulario durante las sesiones de torturas, llegó a ser oficial ayudante en el área Seguridad Personal. A mediados de 1976 había ingresado en el “plantel” del Servicio de Informaciones donde producía las fichas de los detenidos. Llevaba el libro de entradas y salidas. Marcote solicitó la baja de la policía el 2 de diciembre de 1980, luego de sus tareas en El Sótano. Entonces ingresó al Instituto de Servicios Sociales Bancarios hasta el 2 de marzo de 1984. Nunca tuvo mayores problemas para conseguir empleo, tal como el que tuvo en una concesionaria que estaba en 3 de Febrero y Presidente Roca. O el que perdió tiempo después cuando se conoció que estaba cumpliendo funciones como celador del Colegio de la Santa Unión de los Sagrados Corazones, de Ovidio Lagos y Salta, dependiente del arzobispado rosarino, se decidió despedirlo e indemnizarlo.
Este contenido no está abierto a comentarios

