LA CANASTA ESCOLAR BAJÓ UN PROMEDIO DE CINCO POR CIENTO
Después de dos años de fuertes aumentos, los padres que tienen hijos en la escuela sentirán un alivio en sus bolsillos. En este inicio de clases el costo de la canasta escolar bajó, en promedio, un 5% en comparación con el año pasado. Así lo demuestra una recorrida por comercios y supermercados realizada por Clarín.
En dos semanas, los chicos tendrán que tener sus mochilas preparadas para volver a la escuela. El 1º de marzo comienzan las clases en las escuelas primarias porteñas, y el 8 en las bonaerenses.
Para cargar la mochila con los útiles necesarios y vestir a un alumno de primer grado —con artículos de precios intermedios— hay que invertir $ 205,20. Son $ 12,20 menos que en febrero del año pasado, cuando el mismo presupuesto sumaba $ 217,40.
Para este relevamiento, Clarín consultó a los mismos negocios que el año pasado y armó una canasta de útiles y prendas equivalente en calidad.
Pero eso no significa que todos los productos que integran la canasta escolar hayan bajado de precio. Sí lo hicieron las mochilas hasta un 20% y la ropa en un promedio del 10%. En tanto, se registran algunos aumentos como el de los repuestos de hojas para carpeta, que se ubica entre un 10 y un 15%.
El resto de los productos mantiene, a grandes rasgos, los mismos precios que el año pasado. Lo mismo sucede con los libros de textos que seguirán con los valores de 2003 (Ver aparte).
Las asociaciones de consumidores también salieron a ver precios. Por ejemplo, el Centro de Educación al Consumidor (CEC) detectó aumentos que rondan el 10% en repuestos de hojas y productos que llevan dibujos de moda como Bob Esponja, Barby Princesa o Harry Potter.
En la Cámara Argentina de Papelería, Librerías y Afines (CAPLA) dicen que más allá de estos “leves reacomodamientos”, los precios están “estables”. Y destacan que hay productos que lograron “mejorar sus precios”, como por ejemplo algunas lapiceras roller (con tinta gel) que el año pasado costaban entre $ 2,50 y $ 3 y ahora bajaron a $ 1,50 (incluso, están 20 centavos más baratas que antes de la devaluación). También hay cuadernos de buena calidad que bajaron entre 10 y 20 centavos.
“Este año hay una sobreoferta de productos: el abastecimiento es más fluido que en los últimos dos años y, además, los importadores se pusieron a tono con el mercado argentino”, dice Daniel Iglesias, secretario de CAPLA.
A pesar de que a muchos chicos no les gusta, porque les recuerda el fin de las vacaciones, los hipermercados y librerías ya muestran en sus góndolas y vidrieras los útiles, guardapolvos y mochilas. Hay precios para todos los bolsillos que permiten armar canastas económicas, intermedias o de lujo.
“En el rubro textil registramos una baja del 10%, impulsada por el descenso del dólar que en febrero del año pasado estaba $ 3,20 y ahora $ 2,95”, señala el gerente de Relaciones Institucionales de Wal Mart, Gastón Wainstein. Como precios mínimos, este hipermercado ofrece guardapolvos, talle 6, a $ 7,97 (que, según informan, el año pasado estaban a $ 9,87) y pantalones de gimnasia a $ 7,97.
Los shoppings también se preparan para la “vuelta al cole”. Por caso, hasta el 31 de marzo, en el patio de comidas del Abasto funcionará un espacio donde venderán productos de librería de primeras marcas “con precios atractivos y la posibilidad de obtener descuentos en la compra de indumentaria”, informaron.
A diferencia de los últimos dos inicios de clases, este año las tarjetas de crédito motorizan las compras con la posibilidad de pagar en 6 cuotas sin interés. En ese marco, hasta los comerciantes más cautos ya estiman que las ventas de este año crecerán entre un 5 y un 10%.
“La gente está volviendo a las primeras marcas, incluso en promociones que engloban varios productos. Se están vendiendo más que las segundas marcas, que fueron muy elegidas cuando estalló la crisis”, observa Miguel Corbo, de la librería Teorema, con más de 30 años en el rubro.
En la librería Once Comercial cuentan que muchos chicos eligen llevar lapiceras roller (en lugar de las plumas), lápices bicolores, cartucheras de jean y hasta agendas (hay desde $ 5). Pero la novedad de este año son las hojas de carpeta con bandas protectoras en el lugar de los tres agujeros. ¿Será el fin de los tradicionales ojalillos?.
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