LA CÁRCEL DE PIÑERO ESTÁ DEMORADA PORQUE FALTA UN PERMISO MUNICIPAL
Más allá de los anuncios oficiales y las promesas de pronta construcción, la cárcel de Piñero no ha comenzado aún a ser construida por un detalle que no es menor: si bien el presidente comunal de esa localidad había reclamado el proyecto para ese distrito todavía no ha entregado el permiso de edificación necesario para comenzar la obra. Con esta traba se encuentran hoy los funcionarios de Gobierno y Obras Públicas que intentarán destrabar esta semana la situación.
El propio director del Servicio Penitenciario Armando De Martín reconoció el impedimento formal, remarcando que la empresa comenzó a instalar el obrador dentro la zona de la ruta 14 y la A0 12.
“La comuna de Piñero había dictado una ordenanza en el año ’95 o ’96 que autorizaba la construcción pero los plazos se vencieron, se agotaron los tiempos y hay que aprobar una nueva norma. También es necesario el permiso de edificación, que hasta hoy no ha firmado el presidente comunal Walter Carenzo”. “Hay maquinaria realizando en el terreno movimientos de tierra, y hasta se construyó el monolito para colocar la piedra fundamental. Esta todo preparado y sólo falta esa firma”, confesó De Martin.
En este sentido desde el ministerio de Gobierno ya se giró un subsidio de 10 mil pesos destinado a remodelar la comisaría de Piñero respondiendo a un acuerdo previo con el presidente comunal. Desde la cartera política se destacó que también se enviaron dos móviles policiales reacondicionados y explicaron además que otro subsidio de igual monto será enviado en los próximos días al igual que una nueva cantidad de agentes policiales.
En este sentido quien intentará destrabar la situación será el ministro de Obras Públicas Edgardo Berli, aunque no se adelantó con qué cartas en la manga llegará a la reunión. El propio Carenzo ya había adelantado la necesidad de un barrio de viviendas a construirse en una zona cercana a la cárcel.
La decisión del gobierno provincial de construir la cárcel en Piñero
fue plasmado el 10 de julio en Capital Federal, cuando el propio gobernador Carlos Reutemann junto a Berli, y al presidente del Consejo de Administración del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, José Arturo Estabillo.
La obra, que contará con una capacidad para albergar a 320 reclusos, insumirá en total una cifra cercana a los 19 millones de pesos. La futura cárcel se edificará en tres etapas y consistirá en un módulo de 160 celdas para albergar a 320 reclusos, además del área de administración y servicios. El plazo de financiamiento será de 120 meses, contados a partir del mes en que se efectúe el primer desembolso.
La radicación de la unidad penitenciaria en Piñero generó una controversia a partir de la oposición de un grupo de vecinos, algunos de esta localidad y otros de Alvear, quienes se sentían molestos con la posibilidad de que se edificara el penal en las inmediaciones de sus propiedades.
Sin embargo, la comuna de Piñero, administrada por Carenzo, no cedió a las presiones y defendió desde el primer momento la posibilidad de que la cárcel se construya en su distrito.
El interés del jefe comunal radicaba en la generación de puestos de trabajo ‑”fijos y seguros”, según señaló en su momento los describió, porque “una fábrica puede cerrar pero una cárcel no”‑ para la gente de la localidad.
Asimismo, la administración local prevé un desarrollo para el pueblo: desde microemprendimientos para la producción de insumos para el penal hasta la instalación de bares y comercios varios en las inmediaciones de al edificio carcelario.
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