LA CÁRCEL FEDERAL YA ESTÁ EN MARCHA
Después de una década de postergaciones, ayer se dio un paso importante para la construcción de la cárcel federal que se levantará en Coronda. Para el proyecto, que tiene un presupuesto de 25 millones de pesos y un plazo de ejecución de 23 meses, se presentaron 11 ofertas que desde hoy serán analizadas por el Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio de Vido.
El acto de apertura de sobres se realizó en en presencia del gobernador Jorge Obeid, quien celebró la concreción de un proyecto “que tiene 9 años desde que se decidió su ejecución y no se ha realizado”. Y explicó que, al no contar la provincia con una cárcel federal, “tenemos presos de la Justicia Federal alojados en cárceles provinciales y eso provoca un enorme problema no solo de superpoblación sino también de competencias, porque l os delitos son de índole completamente distinta”.
El nuevo penal se denominará Centro Federal Penitenciario y será un complejo destinado al alojamiento de condenados a disposición de la Justicia Federal que integrará al Instituto Federal de Condenados de Santa Fe y al Instituto Abierto.
Según los detalles técnicos que se dieron a conocer, la nueva cárcel tendrá una superficie de 9.345 metros cuadrados y una capacidad de 352 plazas, de las cuales 336 serán para el Instituto Federal y 16 para el Instituto Abierto. Asimismo, tras la construcción, la empresa adjudicataria tendrá durante 60 meses la exclusividad del mantenimiento del establecimiento.
El ministro De Vido reconoció durante el acto que Santa Fe tiene serias deficiencias tanto en el área carcelaria como en el de las rutas. Al respecto, vale recordar que la de ayer fue la segunda vez en la semana que el funcionario nacional comparte una apertura licitatoria con Obeid ya que días atrás firmaron juntos la realización de obres de repavimentación de varios tramos de la ruta nacional 34.
Acerca de la cárcel, el ministro De Vido adelantó que allí “se aplicarán modernas normas de funcionamiento, tal cual lo indica Naciones Unidas” y que se erigirá con “un diseño ecológico, supervisión directa sobre cada uno de los internos y previendo las actividades educativas, deportivas, laborales, sociales y espirituales para la reinserción de todos los detenidos”. Por todo eso, dijo, “los presos tendrán un total de diez horas de actividad diaria”.
Por lo demás, el gobernador destacó que las 352 nuevas plazas vienen a aliviar un sistema que está “absolutamente saturado de personas detenidas”. Y que en los hechos se convertirá en un aporte económico a las cuentas provinciales. ¿Las razones?, “porque si bien la Nación debería restituir los gastos que la provincia hace para el mantenimiento de presos federales en cárceles santafesinas, en los hechos es muy difícil recuperar ese dinero”.
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